¡Oh, la, la! Doble de buen cine francés.

Esta semana empezó Cannes, el festival francés (y mundial) por antonomasia. Durante varios días se proyectarán en el festival de la Croissette, gran parte de las películas que harán nuestras delicias este año en nuestros cines. De dichas proyecciones saldrán algunas de las películas más presentes en la próxima temporada de premios (como ya lo hicieron el año pasado “A hero”, “La peor persona del mundo”, “Compartimento nº6”, “Drive my Car” o “Titane”, entre otros…). Cintas de gran calidad que conseguirán que nuestras ansias cinéfilas sean colmadas y pasemos algunos de nuestros mejores ratos del próximo año en compañía de todos aquellos personajes ideados o moldeados por reconocidos directores e interpretados por igual de reconocidos actores. Pero habrá que esperar a que termine para conocer cuáles son esos los elegidos que provocarán nuestros deleites cinematográficos en futuras tardes en la sala oscura. Deseando estoy de conocerlos. No me pienso perder ninguna.

Sigue leyendo «¡Oh, la, la! Doble de buen cine francés.»

Menos es más.

Existe una máxima en la vida, que se aplica de manera muy afortunada en muchas disciplinas, que deberíamos tener casi como lema de existencia: Menos es más. Así de sencillo, nunca mejor dicho. No por rizar el rizo, por rellenar desmedidamente, recargar y utilizar todos los recursos, agotar todos los cartuchos y balas de la recámara, o sumar todos los elementos, no por ello, insisto, se consigue el mejor resultado.

Sigue leyendo «Menos es más.»

De MADRES (y PADRES) PARALEL@S.

Veo en el mismo día dos de las películas más esperadas por los cinéfilos de la temporada. Me refiero a las “Madres Paralelas” de Pedro Almodóvar y la última y flamante Palma de Oro del Festival de Cannes, “TITANE”. Dos películas que no pueden ser más diferentes en forma, una, un melodrama emotivo y bello, la otra, una cinta de ciencia ficción extrema y radical, pero que, curiosamente, están emparentadas en su temática.

Sigue leyendo «De MADRES (y PADRES) PARALEL@S.»

Cinéfilo Septiembre y su cuesta.

Septiembre cuesta. O la cuesta de septiembre. Lo mismo da, que da lo mismo. Ya lo he afirmado muchas veces en este blog. Volver a iniciar tras el descanso vacacional. Poner de nuevo todo en marcha. Resetear tras los excesos y gozos del verano. Poner el marcador de nuevo a cero y volver a empezar. Y volver a la rutina, a la normalidad.

Sigue leyendo «Cinéfilo Septiembre y su cuesta.»

¡Viva la France!

 Estamos en la semana de Cannes, festival de los festivales del mundo del celuloide, capital mundial del cine y lugar donde se presentarán algunos de los títulos, o la mayoría, de los que hablaremos este año (¡qué ganas!). Y es que si algo tiene nuestro país vecino es su amor por la cultura y el arte y, por ende, el cine. Si en mi post anterior valoraba lo más de lo más de nuestro magnífico país, hoy podría hacer lo mismo de nuestro territorio vecino. Y es que son muchas las cosas, y muy buenas, a señalar de nuestros amigos al norte de los Pirineos. Desde la crepe, a la moda, el Tour de France, a la mantequilla, pasando por la elegancia, al “savoir faire et être”, o sin ir más lejos, por no enrollarme mucho, el impresionismo o la baguete.

Sigue leyendo «¡Viva la France!»

COMME CI, COMME ÇA.

Veo dos comedias francesas que me apetecen mucho. El resultado no es el que esperaba. Las dos me provocan una misma sensación un tanto de tibieza. Un ni frío, ni calor. Un ni contigo, ni sin ti. Un ni fu, ni fa. Un pichí, pichá. O, como dirían en su idioma, un “comme ci, comme ça”. Las dos gozan de un buen reparto. Tienen buenas intenciones. Las dos entretienen. Pero no emocionan. Se quedan a medio gas. Parten de dos buenas ideas, pero no acaban de rematar. Me quedo un poco como estoy. En el medio de “nowhere”. En la mitad de “la ná”. Pero ya se sabe, así son las cosas, unas veces se gana … y otras uno se entusiasma. No es el caso. Pero así es la vida o, como dirían nuestros protagonistas, “Mais, oui, … ¡cést la vie”!!! Vamos con ellas.

Sigue leyendo «COMME CI, COMME ÇA.»

Amores que matan.

Es curioso que la casualidad hace que vea esta semana tres películas absolutamente dispares pero conectadas por un hilo común. Las tres hablan de relaciones familiares difíciles, extrañas, en algunos casos casi patológicas, enfermizas, casi perversas… En un caso de pareja, en otros de padres e hijos, pero siempre con la misma relación de a dos. Amores que a pesar del daño que producen, del dolor que provocan, son imposibles de romper porque la sinergia biológica o simplemente de necesidad, la dependencia, está ahí. Inquebrantable, irrompible, inmutable. Para siempre.

Sigue leyendo «Amores que matan.»