“Indie” de verano

Cuando llega la estación estival, el tinto de verano intenta hacerse un hueco entre otra bebidas más comunes y presentes a lo largo de todo el año como son los refrescos y la cerveza. Y la verdad es que no hay nada más estimulante que tomarse un buen vaso de vino mezclado con gaseosa (o limón, según los gustos) en una buena y luminosa terraza veraniega. Al menos para un menda. Grandes placeres que te da la vida. Sigue leyendo ““Indie” de verano”

Maldita adolescencia

La adolescencia es ese periodo en el que nadie se aguanta y en el que nadie te aguanta. Es ese territorio extraño y desconocido en el que uno no sabe como manejarse. No es la alegre y “naif” infancia. No es la “asentada” madurez. No es nada y lo es todo. Eres niño y adulto a la vez. O mejor dicho, empiezas a ser adulto, pero sin dejar de ser niño.  Y tú cuerpo se transforma Sigue leyendo “Maldita adolescencia”

La gran Binoche y el “salvaje” luminoso

Hablaba hace unos días de Isabelle. La Huppert, me refiero. Y me refería a ella como ese tipo de intérpretes que son símbolo de calidad y que su mera presencia en una película suele ser señal de que allí algo bueno se cuece (normalmente, claro, siempre hay las excepciones que confirman la regla) y que solo por sus artes interpretativas merece la pena pagar el precio de la entrada a la película que protagonizan. Se me ocurren varios nombres, Sigue leyendo “La gran Binoche y el “salvaje” luminoso”

El chico country y Madame Huppert

Siempre he tenido la sensación de que en otra vida fui un vaquero o un “cowboy” cabalgando en las praderas del Lejano Oeste. Y si no ha sido así, confieso que no me importaría serlo. Me encanta la sensación de planitud (también la de plenitud, ¿quién no aspira a alcanzarla algún día, no?), la tranquilidad de los espacios abiertos, las camisas de cuadros (¿Quién sería yo sin una camisa de cuadros?), el relajo del poder ver siempre el horizonte (soy más de meseta que de bosque, más de mar abierto que de frondosa vegetación, raro que es uno, que le voy a hacer), fumar un Marlboro duro o mascar tabaco viendo el atardecer bajo un sol brillante y reluciente en un paisaje rojizo y melancólico  y, por supuesto, el “Country”. Sigue leyendo “El chico country y Madame Huppert”

“Mais oui, cést bon!!!!”. Buena tarde de cine francés

 

Elijo para mi tarde de cine, una sesión doble de cine francés. Ninguna de las dos películas me atrae a priori un montón, pero tampoco me importa verlas. Vienen precedidas por buenas, aunque no excelentes críticas, pero tampoco tienen mala pinta. Disfruto, un montón, he de decirlo, de ambas y me voy a casa contento con la sensación de que mi inmersión en la cinematografía del “oui, madames et monsieurs”, ha merecido la pena. Vamos allá, o “allons-y”, como dirían nuestros compatriotas galos. Sigue leyendo ““Mais oui, cést bon!!!!”. Buena tarde de cine francés”

Sin noticias de Dios (ni de la Iglesia).

Vuelvo al cine después de una temporada de vorágine laboral que apenas me ha permitido acercarme a las salas ni a prácticamente a nada. Y lo hago con dos películas francesas que hablan de dos horrores en este mundo como son la pederastia y el SIDA. Las dos tratan sobre dos temas de actualidad de nuestra sociedad que te remueven y no te dejan indiferente, pero lo hacen con diferente acierto, con desigual tino. Una me encanta la otra no tanto. Vamos con ellas. Sigue leyendo “Sin noticias de Dios (ni de la Iglesia).”

Cuestión de letras

El azar quiso que esta semana dedicara mi sesión doble a dos películas vinculadas, de una manera u otra, al mundo literario. Dos películas muy diferentes (de nacionalidad, de estilo, de temática, de resultado, de todo, …) pero ambas relacionadas con el mundo de la escritura y el inmenso poder de las letras. Vamos con ellas. Sigue leyendo “Cuestión de letras”

Cuando lo que da miedo es lo humano.

Ya he comentado varias veces en este blog que no soy muy consumidor del cine de Terror. Y no precisamente porque me de miedo. Al contrario. No creo en espíritus ni en fantasmas y, aunque en muchos casos dichas películas me inquieten un montón (soy de carne y hueso, no de hierro) y me den buenos sustos (lo que más me gusta de ellas: esa sensación adrenalínica que te dispara el corazón y te lo pone a mil cuando ocurre algo inesperado), Sigue leyendo “Cuando lo que da miedo es lo humano.”

Tim Burton, ese creador (+ una cinta provocadora)

El otro día, a colación del estreno del último (y muy recomendable) filme de Almodóvar, hablaba de los directores creadores/ autores, ésos que no se limitan a poner en funcionamiento ciertos mecanismos y herramientas, a modo de artesanos y que les permiten llevar a  buen puerto un largometraje, sino de los que ponen su alma y todo su mundo creativo e interior en cada uno de los fotogramas que salen de su mente, lo cual hace que cada una de sus cintas sean absolutamente reconocibles. A ese grupo pertenece también Tim Burton, Sigue leyendo “Tim Burton, ese creador (+ una cinta provocadora)”

Sonrisas y lágrimas o lágrimas y sonrisas

Eso es la vida. Tal cual. Relaciones personales. Amorosas, amistosas, familiares, laborales, vecinales, … o simplemente sexuales, pero, en definitiva, relaciones. Y con ellas las sonrisas y/o las lágrimas. A veces más risas que lágrimas (cuando hay sueños, confianza, alegría, diversión, fiesta, energía, ratos buenos, fortuna, “colegueo”, entusiasmo, ganas, descanso, sorpresas – buenas, eso sí -, positivismo, y buena onda, “good vibes” – como se dice ahora-, y salud, dinero y amor -como dice la canción-), pero a veces más lágrimas que risas Sigue leyendo “Sonrisas y lágrimas o lágrimas y sonrisas”