Veo dos películas de dos nacionalidades diferentes. Una iraquí y la otra de Taiwán. Ambas comparten el hecho de que fueron estrenadas con éxito en diferentes secciones del anterior Festival de Cannes. También el que las dos fueron seleccionadas en la “shortlist” de las películas candidatas a la mejor película extranjera, aunque no terminaron, pese a su enorme calidad, entrando en la terna de las cinco finalistas. También, comparten que ambas son protagonizadas por dos niñas, que, desde su ingenuidad y su naif mirada, tratan de sobrevivir en el mundo hostil, aunque en dos realidades diferentes, las que les ha tocado vivir. Las dos me gustan mucho. Son fantásticas. Tan demoledoras, como poéticas y bellas. Tan duras como bonitas. Salgo del cine agradecido por haber podido disfrutar de una buena sesión doble y por ser consciente, una vez más, de la privilegiada situación personal que tengo y puedo disfrutar cada día. No lo olvidemos nunca.
Esto es lo que me parecen.
Sigue leyendo «La difícil labor de sobrevivir a este mundo. Dos muy buenas películas.»