Bendita-Maldita ambición.

  Nada como tener un fin claro en mente. Como focalizar y hacer todo lo posible para conseguirlo.  Dejar atrás las justificaciones y excusas varias y lanzarse sin miramientos a conseguir el objetivo deseado. Tener ambición. Centrarse en conseguir cotas difíciles de alcanzar, “cumbres” costosas de “escalar”, objetivos complicados de palpar, vivenciar, disfrutar…

Y si no, que se lo digan a los de NIKE, que han hecho de su “Imposible is nothing”, un lema generacional. O en más castizo castellano, “Nada es imposible”. Solo hay que poner los medios para lograrlo. Tener claro la meta y ponerse a ello. No quedarse con los brazos en cruz, viendo la vida pasar, sin ni siquiera intentarlo. No. Hay que dejarse la piel en ello. Poner toda la carne en el asador. Sudar, si es necesario, la gota gorda. Como si la vida se fuera en ello. Así se triunfa. Se consigue el resultado ganador. Se canta victoria.

Eso sí, “cuidadín” con la ambición desmedida. Siempre sin pasarse. El fin, tiremos una vez más del refranero popular, no justifica los medios. No todo vale.  Hay que jugar limpio. No arrasar. Llevarse al resto por delante. O, como ya lo decía Montesquieu en su célebre “Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora”, tener cuidado con que la estrategia no se nos de la vuelta.

Y es que hay que tener sentido común. Cotas que alcanzar, pero con juego limpio. La vida. Con su ying y yang. Saber equilibrar.  Desear, pero sin que el propio deseo nos “engulla de un bocado” y nos convierta en aquello que nunca quisimos ser.

Veo dos películas que, a pesar de ser tan diferentes, nos hablan de eso, de luchar por conseguir algo en la vida. Vamos con ellas.

“El método Williams” / “King Richard”( Dir.: Reinaldo Marcus Green):

Will Smith quiere su Oscar. Lleva años intentando levantar proyectos, alejados de su estatus de estrella de blockbuster, que le lancen directo a la estatuilla dorada. Y aquí se deja la piel para lograrlo en una interpretación redonda que bien le puede llevar al éxito en la gran noche del cine de este año. De hecho, su trabajo actoral (con el del resto del reparto) es lo mejor de esta cinta que aúna el género del “biopic” con el del drama de superación personal-deportiva. Una cinta tan entretenida y disfrutable, como convencional y poco arriesgada.

Quizá esa sea otra de sus mayores virtudes. Que, a pesar de no ofrecernos nada nuevo, sus 144 minutos se pasan volando y es imposible no sentirse atrapado por esta interesante historia que nos cuenta el plan ideado por el padre de las tenistas de élite Venus y Serena Williams, cuando ya antes de que nacieran, había diseñado los pasos a seguir para que se convirtieran en dos ganadoras del tenis mundial, a pesar de vivir en un barrio desfavorecido de EE. UU, y, de este modo, salir de la pobreza. Alucinante el tesón y la entrega de este padre, también, por el lado negativo, la sinrazón sin medida, la locura irracional y la arrogancia, por hacerlas campeonas y, de este modo, salir del deprimente ambiente social en el que viven.

Una película de las que te enganchan de inicio a fin y en las que es imposible no vibrar y emocionarse en ese “in crescendo” en su último tramo cuando todo el esfuerzo empieza a dar sus frutos. Muy grande “nuestro Príncipe de Bel-Air”, emocionante y recomendable su película.

            “El callejón de las almas perdidas”. / “Nightmare Alley” (Dir.: Guillermo del Toro):

Y si en “El método Williams” seguimos a un padre que, desde la honradez y el trabajo duro, intenta conseguir que sus hijas lleguen a ser alguien en la sociedad, en “El callejón de las almas perdidas” no perdemos detalle de los pasos de un hombre decidido a cambiar su estatus social pase lo que pase y a través de los medios que hagan falta. De esto trata la nueva película de Guillermo Del Toro, otro cuento gótico, entre el thriller y el drama de personajes, en donde el fantástico director mexicano disecciona la naturaleza más oscura del ser humano, la cara B del alma, en una inquietante cinta que habla de la magia, del embuste, del engaño, de la ilusión, de la farsa…

Todo ello a través de una interesante e inquietante historia que se eleva gracias a un impecable elenco de fantásticos actores, todos geniales (desde Bradley Cooper, a Rooney Mara, pasando por Cate Blanchett, a Willem Dafoe o Toni Collete, …), así como de una producción impecable, marca de la casa Del Toro, en la que todo, la música, el vestuario, los decorados, …, todo, está cuidado al máximo detalle.

Desasosegante la historia de este hombre lleno de una ambición desmedida que llevará a una existencia “arrolladora” en el que nadie ni nada se le va aponer por delante. Inquietantes sus personajes. Oscura su historia. Es decir, un Del Toro en plena forma, volviendo a mostrar la parte menos entrañable del ser humano, quien nos entrega otro de sus buenos ejemplos, no el mejor, pero en cualquier caso bueno, de cómo hacer cine de calidad.

En definitiva, dos más que recomendables películas, sobre la ambición humana. Y, ya saben, “el que la sigue la consigue”, pero cuidado con los medios que emplean y, por supuesto, sus metas, porque no siempre todo vale. Palabra de hombre cinéfilo, pero cauto.

6 comentarios sobre “Bendita-Maldita ambición.

  1. Primero decirte que el eslogan, no es de Nike sino de Adidas,
    pero no cambia para nada el mensaje de tu entradilla 🙂

    Me encanta Will, me encanta el tenis, habrá que verla 😀
    Eso sí, hay miles de ‘williams’ por el mundo, en todos los ámbitos del deporte,
    y está bien tener un sueño, pero también hay que saber que solo una mil-milésima lo consigue
    No hay más que ver a los padres en los campos de juego dando voces :S

    A Guillermo no le pillo la estética, me saca de sus pelis, seguiremos dándole oportunidades
    Es una tara mía, él tiene magia, y se palpa el arte, pero conmigo puede!

    Anotadas quedan.

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  2. Hola! Me equivoco, o no te ha entusiasmado demasiado la peli de Del Toro? A mí me ha parecido bien hecha (o hecha perfectamente, como prefieras), pero un poco vacía… larga, con una primera parte infinita que no dice mucho, con personajes maravillosos a primera vista pero sin historia, sin motivaciones. Visivamente espectacular, pero admito que me ha decepcionado un poco.

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    1. Pues no. En mi caso, como las críticas eran muy dispares, pensaba que no me iba a convencer, porque, aunque Del Toro, me parece un maestro, sus pelis me parecen imperfectas muchas veces. Pero en este caso me enganchó. No me resulta el gran peliculón, pero me entretuvo mucho y me enganché a sus personajes. No se me hizo nada larga.
      Voy a leer tu critica, aunque creo que está sólo en italiano.
      Un abrazo, amigo Sam.
      Felipe.

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