Historias de Amor (y sexo)

Si hay algo que está claro es que el amor mueve montañas. Ya no te digo el sexo. Que el mundo se mueve por las cosas del querer (y del tocar) es una verdad como un templo. Ya lo he defendido muchas veces en este blog. Al final todo en la vida se reduce a relaciones de amor/desamor, atracción/repulsión, deseo/rechazo o afinidad/odio. Nos movemos buscando esos impulsos que nos mantengan unidos a seres de nuestro alrededor. Buscamos esas pulsiones que nos produzcan fuerzas irrefrenables de imantación normalmente con aquellos nuestros polos opuestos. Nos dedicamos la vida entera cual Indiana Jones en territorio ajeno en busca de nuestro tesoro emocional.

Sigue leyendo «Historias de Amor (y sexo)»

Maldito paso del tiempo

La arruga es bella. Eso dicen. O quizá sería mejor decir, traicionera. Como el tiempo que la provoca. Ese maldito “tic-toc” que hace estragos en nuestro cuerpo y nuestro alma, cual viento huracanado (o mar bravío) ante la geografía más adversa erosiona cualquier sedimento y se lleva sea cual sea la formación geológica que se ponga por delante. Así es el paso de los años. Ese cronómetro que te va poniendo conocimiento, templanza y madurez, pero te va quitando energía, ilusión, ganas y sueños. Ese “traicionero puñal” que te va curtiendo y dando experiencia, pero te va guiando hasta la muerte, despojándote de pasión y fuerza y llenándote de kilos, arrugas, frustraciones, disgustos, malas decisiones, malas “bromas” del destino y desengaños en el camino. Tanto a ti como individuo, como a ti cual miembro de una familia o de una pareja.

Sigue leyendo «Maldito paso del tiempo»