
Ya he visto la de los dinosaurios y quiero empezar este post con toda una declaración de intenciones, independientemente de lo que opine o no de la película: Mi total y absoluta admiración por J.A. Bayona. Que te llame por teléfono Spielberg y te diga, – Ey, nen, ¿te apetece rodar la nueva de mis diplodocus, que veo que no tienes nada de mala mano para esto de la cámara? -, para mi ya tiene todos mis respetos y es motivo suficiente para ponerle a la película todas las estrellas que merezca la reseña. Básicamente, porque si de algo habla el cine es de eso, de que todos podemos y debemos soñar, y que a veces solo es una cuestión de ponerle pasión y tesón a nuestras inalcanzables metas para que dichas hazañas se hagan realidad. ¿Quién de los que nos hemos intentado dedicar al cine no hemos dado un discurso al aire imaginándonos que nos dan un Goya, o por qué no, un Oscar? Yo mil veces, en mil atascos, por ejemplo. Por momentos, agarrado a mi volante, suelto mi “speech” cual “Al Pacino” de turno y me quedo tan ancho convencido de que algún día pasará (ahora ya no tanto, ay, la edad). Ingenuo de mí. O, ¿Cuántos niños, mi hijo, por ejemplo, Sigue leyendo «El soñador al que llamó el señor Steven»
