Acaba la Navidad y con ello empieza un nuevo año lleno de buenos propósitos (yo cada vez me propongo menos, porque luego casi nunca los cumplo y lo único que hago es afrontar la, ya de por sí terrible, cuesta de enero con un “kilo” de frustraciones sobre mis espaldas y, valga la redundancia, sobre mis kilos de más) y atrás dejamos ese entrañable período del año lleno de reencuentros familiares y amistosos y de aglomeración de bacanales (como si se fuera a acabar el mundo) que tanto hemos disfrutado. ¿Que qué me llevo de la Navidad? Pues muchas cosas: como ya he dicho, reencuentros y más reencuentros, muchos regalos, risas, muchos pinchos y cañas, y muchas cenas y comidas y más y más comidas, y risas, y no madrugar (qué felicidad) y disfrutar del quedarse en la cama sin tener que salir corriendo, y el no tener prisa para acostarse, y tertulias y más tertulias, y tiendas, y paseos, y muchos, muchos, pero muchos kilos que tendré que pensar en cómo eliminar ya (oh, cruda realidad, toda mi vida tendrá que girar en torno a una pechuga de pollo y un apio) … y entre todo eso y lo demás, el visionado de algunas películas, (¡Vivan las vacaciones y el tiempo libre!!!) que me dispongo a comentar, brevemente, de las que menos a las que más me han gustado: Sigue leyendo «Lo que me llevo de la Navidad.» →