Si había otra película, aparte de «La bola negra», que moría de ganas de ver este año, esa era «La invitación», o «The invite», en su original título anglosajón. De hecho, moría por disfrutarla. Muchas eran las razones que me llevaban a ansiar verla. Por aquí os las enumero.
Una, se estrenó en SUNDANCE, donde las críticas fueron estupendas y donde generó una verdadera guerra entre productoras que lucharon hasta el final para poder hacerse con los derechos de distribución. La muy prestigiosa A24 se hizo finalmente con el premio gordo. Fue sin duda la película del festival.
Dos, porque se estrenó en Junio en EEUU, generando más y más criticas entusiastas y convirtiéndose en todo un fenómeno de la taquilla, algo un tanto insólito siendo un filme independiente como lo es. Los números generados fueron de lo más sorprendentes y enormes, más, insisto, para una película pequeña como viene siendo.
Tres, porque todo el año lleva sonando como una de las favoritas para la temporada americana de premios, siendo una de las películas mejor posicionadas para los próximos OSCAR, donde ya se habla de nominaciones en casi todas las categorías principales, incluyendo las de película, dirección, actores y actrices principales y secundarios, amén de guion adaptado.
Cuatro, porque se trata de una adaptación de una película española, «Sentimental», de Cesc Gay, cinta que me encantó en su momento, la cual, a su vez, es una adaptación de una obra de teatro, «Los vecinos de arriba», que también disfruté de lo lindo en su estreno madrileño, hace ya varios años.
Cinco, por Penélope. ¡Ay, nuestra Penélope!! Siempre he admitido mi devoción por la actriz española, la cual vuelve a estar en el «buzz» de no sólo conseguir una nominación por esta película, sino el que podría ser su segundo OSCAR. En muchas de las páginas especializadas es, junto a Anne Hathaway, una de las dos grandes favoritas.
Al fin la veo. No me defrauda. Para nada, ya os lo adelanto. Esto es lo que me parece.

«La invitacion» / «The invite». (Dir: Olivia Wilde):
Disfruto a tope de la «La invitacion», una comedia muy dramática o un drama muy cómico, según como se mire, en torno a las relaciones de parejas, centrándose en gran medida, en el lado sexual, aunque no por ello dejando de lado las parte más afectiva y emocional de vivir en dúo. Cuenta la historia de un matrimonio en crisis que invita a sus vecinos de arriba a cenar, para conocer más a fondo a aquellos que no les dejan pegar ojo por su potente y apasionada vida sexual. Lo que se promete como una cena amistosa y entrañable, deriva en un cóctel explosivo de reproches, dimes y diretes, así como una puesta en común de deseos y frustraciones, secretos y mentiras, de lo más delirante y dolorosa.
Y la peli funciona. Y vaya si funciona… Como un reloj… porque son muchos los elementos que encajan a la perfección dando lugar a un resultado de lo más redondo y disfrutable. La peli tiene su gran baza en su afilado, inteligente y nada condescendiente, guion. Va a bocajarro con el tema marital y no se anda con chiquitas a la hora de abordar las desavenencias de pareja, pero haciéndolo desde la comedia de enredo más pura, a base de situaciones de lo más al límite y diálogos llenos de inteligencia, ironía y mala baba. Sabe entretener a la vez que provocar.
Este perfecto guion no sería nada sin la meticulosa dirección de Olivia Wilde, quien es capaz de sacar oro a esta historia usando para ello un sólo escenario, ese piso en San Francisco, que termina convirtiéndose en otro protagonista más de la historia.
Hablando de protagonistas, nada sería igual sin esos 4 actores en estado de gracia, quienes se entregan sin prejuicios ni juicios a este juego descarnado de fantasías y miedos, mentiras y secretos, de lo más jugoso y tronchante. Seth Rogen ya me demostró en «The Studio» que es un rey de la comedia. Vuelve a estar fantástico. Que Edward Norton es un actorazo no es decir nada nuevo. Y aquí vuelve a demostrado. Pero quizá son las dos actrices las que salen ganando. Olivia Wilde me rechifla. Y cuando digo me rechifla, es me rechifla. Está genial. Su time cómico es perfecto y su actuación como esa mujer en crisis, neurótica y al borde del colapso matrimonial, es puro oro. Maravillosa. Y qué decir de Penélope, quien vuelve a sacar todo su jugo a un papel de esos que parecen estar absolutamente hechos a su medida. Su trabajo como Pina, esa psicoterapeuta deshinibida y con carácter, tan apasionada como ferozmente latina, es fantástico. Le aseguro nominación. No me extrañaría nada que recibiera su segundo OSCAR. Nada me alegraría más. Muy fan de ella y de todo su trabajo. Ella es total haga lo que haga.
En definitiva, me entrego a su metraje. Lo paso en grande con este cuarteto de «desgraciados» al borde de un ataque de nervios (y de sexo) y con esta película tan divertida como acertada, tan tronante como perversa, tan cachonda como afilada. Me río muchísimo, también sufro y me entristezco. Más, con ese final agridulce que cierra perfectamente una cinta en la que nos lo hemos pasado en grande, pero no por ello sin olvidar el lado duro de la vida. Y es que esto es así, sonrisas y lágrimas, montañas y valles, alegrías y penas, con o sin. pareja.
En definitiva… No se la pierdan…Y ámense… y cuídense… y deséense…y háblense… y diviértanse… que luego pasa lo que pasa….
