De «Desconocidos» y «Desconocidas». El gran cine que no se coló en los Oscar.

La madrugada del próximo domingo al lunes se entregarán, al fin, los preciados Oscar (ya escribiré un post en los próximos días sobre aquellas mis favoritas). Esas estatuillas doradas de importante valor para los que trabajan en Hollywood y para todos aquellos que nos consideramos cinéfilos. Independientemente de su subjetivo valor, cada uno puede tener su opinión, lo que sí está claro, como ya he comentado muchas veces en estos lares, es que, a aquellos que nos encanta el cine y no vamos de culturetas exclusivistas que no valoramos todo aquello que no lleve la etiqueta de cine de autor, la temporada de premios hasta esa gala final nos da mucha vidilla y nos tiene todo el año la mar de entretenidos. Que si empiezan los primeros rumores, que si vemos las películas, que si hacemos nuestras apuestas, que si nos decepcionamos cuando no nominan a los que nos hubiera gustado, que si nos emocionamos cuando entran en el quinteto final de candidatos, que si saltamos de alegría cuando ganan, que si nos venimos abajo cuando no, …  En fin, todo un proceso, que, como insisto, nos mantiene encandilados y llenos de pasión.

De las películas que empiezan a sonar como posibles candidatas hasta que se leen las finalmente nominadas hay muchas que no llegan, a pesar de sus buenas críticas y excelsos comentarios, a pasar el corte final. Se quedan a un paso de la gloria, a un “que sé yo” de la nominación, a un instante del triunfo de estar entre los candidatos finales. Una pena. Porque muchas de ellas lo merecían. Igual que muchas de sus interpretaciones.

Veo en una sesión doble sobresaliente dos de esas películas que, después de un largo periodo de estar entre las favoritas a los premios de la Academia, no acaban de estar entre la finalmente nominadas. Dos cintas de enorme calidad que, perfectamente, pero no todas pueden estar, podrían haber estado entre las finalmente elegidas. Las dos me gustan mucho. Una incluso me encanta y se convierte en una de mis películas favoritas, si no la favorita,  de lo que llevamos de año. Vamos con ellas.

“Secretos de un escándalo” / “May December” (Dir: Todd Haynes):

Me gusta mucho la nueva cinta de Tod Haynnes, director americano que siempre se compara con Almodóvar, creador de dramas de alta esencia femenina y de estética un tanto kistch, siempre interesantes y de gran calidad. Suyas son grandes películas como “Safe”, “Velvet Goldmine”, Lejos del cielo” o la más reciente “Carol”, entre otras. He oído cosas muy buenas de su último largometraje desde su estreno en Cannes.

Cuenta la historia de una famosa actriz de televisión que encarnará a una mujer que hace años se enamoró de un alumno y tuvo varios hijos con él. Hoy en día siguen casados y ella pasará una temporada con ellos para la preparación del personaje. Lo que empieza como un concienzudo y entregado trabajo de investigación actoral termina convirtiéndose en una verdadera obsesión que romperá toda barrera de la ética y moral.

            El resultado: una entretenidísima cinta, tan interesante como perturbadora y oscura, que habla de la complejidad de la mente humana y de las decisiones que tomamos en favor a ese nuestro objetivo. Una cinta de apariencia naif, pero con mucho “tomate” detrás y que se sustenta en dos fascinantes personajes, esa madre que abandonó todo para empezar una relación con uno de sus muy jóvenes alumnos y esa actriz entregada en cuerpo y alma a mimetizarse en la que es el trabajo de su inspiración. Dos desconocidas que pasarán a ser una parte de la otra para siempre.

Una cinta que se va cociendo a fuego lento y que te va enganchando poco a poco y que tiene su gran potencial en su interesantísima trama, su bien gestionado guion, la siempre efectiva mano de su director, grande Todd Haynes,  y el trabajo de dos actrices excelsas. Natalie Portman y Julianne Moore lo dan todo para dar vida a estas dos mujeres de moral ambigua que toman decisiones de naturaleza cuestionable. Y es que, como como dice el personaje de Natalie Portman, la actriz en la película, en una de sus intervenciones, los trabajos actorales más interesantes son aquellos que se forjan en las partes de mayor ambigüedad moral del alma. ¿También en la vida?

Resumiendo, una cinta de calidad notable, que plantea muchas e interesantes preguntas. Eso… ¡Y Julianne Moore y Natalie Portman!!! ¿Alguien da más?

“Desconocidos” / “All of us strangers” (Dir: Andrew _Haigh):

Y si “Secretos de un escándalo me gusta, “Desconocidos” me encanta, me pirra, me fascina… Mucho había oído hablar de esta película que algunos consideraban como una de las mejores películas del año. No iban desencaminados, ya que “Desconocidos” es una auténtica preciosidad. Una película llena de sensibilidad y originalidad que hacen que su visionado sea toda una fascinante experiencia, especialmente para almas poéticas y delicadas como la mía.

Cuenta la historia de dos hombres que viven en un edificio casi abandonado de las afueras de Londres. Se conocerán por azar y entablarán una relación afectivo sexual de gran importancia en sus vidas. Dos almas solitarias y heridas, marcadas por su homosexualidad, que exorcizarán sus miedos en un doloroso proceso que les pondrá en contacto, de una manera muy personal y creativa, con su pasado. Un pasado del que no se escapan y que determina, en definitiva, su torturador presente. Sus cuerpos gozarán, no tanto sus atormentados interiores.

“Desconocidos” habla de traumas del pasado y de miedos del presente. Habla de heridas y de dolor. De estar perdido y de no encontrar salida, solución. De almas rotas. De eso y de soledad. De lo terrible de sentirse solo en un mundo sin piedad que no para, que no se detiene, que sigue adelante, pase lo que pase… Y te arrolla si eres inseguro y frágil. La soledad de esos seres que se ven atrapados por todo lo que les marcó el ayer y que no les permite enfrentarse de una manera serena y equilibrada al hoy, a su presente.

Es una película muy triste. Muy, muy triste. Pero muy muy bella. Todo está dotado de delicadeza y elegancia y hay momentos de una ternura y una verdad que te golpean el «todo». Su belleza está tanto en el plano visual como en el narrativo. Está rodada con magia y sus escenas son de un trabajado acabado formal perfecto. Su guion es, no sólo complejo, sino acertado, con esa genial materialización conceptual de los fantasmas del pasado.

Si en la anterior eran Julianne Moore y Natalie Portman las que lo daban todo. Aquí son Andrew Scott y Paul Mescal los que se dejan la piel y el alma. Por encima del elogio. Impecables. Merecedores de todo galardón y piropo. También el pesronalísimo y siempre arriesgado trabajo de su director Andrew Haigh (alguien del que os recomiendo también todo su cine).

Bellísima. Demoledora. Poética. Mágica. Tierna. Dura. Tantas cosas. Un filme redondo lleno de misterio que, sin duda, perdurará en mi cerebro y en mi corazón. Ambos se estremecen durante la proyección.

Muy recomendable para todos aquellos que améis el cine de autor más independiente, diferente y arriesgado. Almas duras y mentes racionales manténganse alejadas. Este es una película para aquellos que sienten cada poro de su piel y cada micropartícula atómica de su espíritu. Es mi caso. Y, por ello, mi pensamiento seguirá durante mucho tiempo con estos dos “Desconocidos”.

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