De pizzas, nazis y amor por el cine.

            Sí. De pizzas, nazis y amor por el cine. De eso va mi última y “random” tarde de cine. No tenía muy claro qué ver. Me dejo llevar por ciertos comentarios leídos y alguna que otra recomendación de tipo verbal, de esas que empiezan con un … “Oye, me han dicho que está bien esa que se titula…”. Acierto. No veo dos obras maestras, pero sí dos películas tan opuestas como con elementos positivos suficientes como para disfrutarlas, más cuando vuelvo a tener tiempo después de un periodo de estrés y de mucho trabajo, que me había tenido un poco ajeno al cine y al disfrute personal.

            Qué mejor que una sesión doble de cine, con un café en medio con la mejor de las conversaciones. Tarde perfecta. Tiempo libre, amistad y fotogramas. Esto es lo que me parecen las dos cintas que veo.

Sigue leyendo «De pizzas, nazis y amor por el cine.»

El sonido de una … decepción.

            Cuidado. No todos son alegrías cuando uno va al cine. No todo es jauja en lo que se refiere a lo que uno siente en una sala oscura. Unas veces se gana otras se pierde. Unas veces se acierta, otras nada. No me suele ocurrir mucho, por mi carácter apasionado positivo, incondicional amante entregado al séptimo arte, capaz de ver siempre lo mejor y más valioso de cada proyecto, y porque siempre voy a ver películas antes muy respaldadas por la crítica y los comentarios, pero a veces también me pasa. Más cuando las expectativas están altas. Cuántas veces lo hemos dicho… ¡Malditas expectativas!!! Pero es así, a veces entre tanto buen filme, alguna decepción. Me toca esta semana. Había muchas ganas de esta película. Me deja como si nada. Bueno, más bien lo contrario, absolutamente extenuado. Se llama “El sonido de una caída”, pero bien podría haberse llamado para mí, “El sonido de una decepción”. Esto es lo que en su visionado me pasa.

Sigue leyendo «El sonido de una … decepción.»

Bigelow y Del Toro. Dos grandes.

            Que Katheryn Bigelow y Guillermo del Toro son dos grandes es algo sabido por cualquier cinéfilo que se precie. Su filmografía les avala y su peculiar manera de mostrar el mundo a través de los fotogramas los define como dos de los directores más potentes y personales del panorama cinematográfico actual, o al menos para un servidor.

Sigue leyendo «Bigelow y Del Toro. Dos grandes.»