¡Fantástico Spielberg en vena!

            Amo el cine de Spielberg. De hecho, él es uno de los culpables de ésta mi pasión cinéfila. Su labor como productor, guionista o director ha generado algunos de los filmes que más me han hecho disfrutar en una sala de cine y su arte cinematográfico, sobre todo en lo que al género del entretenimiento se refiere, es vital para entender la Historia del séptimo arte. A él le debo películas que tanto he disfrutado como “Tiburón”, la saga de INDIANA JONES, “E.T. El extraterrestre”, “El color Púrpura”, “West Side Story”, “Atrápame si puedes”, “Ready Player one”, “El puente de los espías”, … entre otras, por citar algunas. Y, sin duda, ha sido un director que ha marcado a un montón de creadores, ya que, su amor por el arte del fotograma es absolutamente infinito y claramente palpable en cada uno de sus filmes.

            Asistir a una película de Spielberg es sinónimo de MAGIA. De ver algo único, especial, auténtico, cuidado, especial, … Y con “El día de la revelación” vuelve a demostrarlo. A mí me gusta un montón. Esto es lo que me parece su visionado.

“El día de la revelación” / “Disclosure Day” (Dir: Steven Spielberg):

            Tenía ganas de ver “El día de la revolución”, más con las buenas críticas y comentarios generados. No me defrauda. Spielberg me vuelve a regalar MAGIA. Es un filme con esencia “Spielbergiana” de principio a fin y eso, como ya he comentado antes, es sinónimo de calidad. Hay acción, adrenalina, aventura, imaginación, fantasía, emoción, sensibilidad, puro entretenimiento y ciencia ficción de la buena. Todo ello rodado con la profesionalidad y el dominio del maestro Spielberg. Elementos que hacen que el resultado funcione en esta película que habla de extraterrestres y humanos, de fe y razón, de seres desconocidos y de humanidad, asi como de periodismo y de la necesidad o no de conocer la verdad.

No sólo a él se debe que la peli me funcione a las mil maravillas. Hay otros muchos factores que me aportan calidad. Como esa Emily Blunt, actriz que nunca falla, que está perfecta como una periodista perdida ante los extraños acontecimientos que le tocan vivir. Como esos fantásticos Colman Domingo y Josh O’Connor, dos actores superlativos, que están a la altura de nuestra maravillosa Emily. Como esa partitura de John Williams, marca de la casa Spielberg, que le da ese toque propio del cine ochentero de aventuras, tan característico y emocionante. Así como esas secuencias llenas de creatividad, imaginación e inventiva, que captan toda tu atención y emocionan.

No todo es perfecto. Tiene sus cosas cuestionables. Hay gente que entrará y otra que no lo hará (nosotros fuimos en familia, los cuatro, y hubo diversidad de opiniones), más cuando ofrece una propuesta de cine claramente de género, el de la ciencia ficción, pero a mí me regaló un blockbuster lleno de buen cine, emoción y disfrute, de historias de otros mundos y de los nuestros, a manos llenas de pasión cinéfila. La gocé en la sala. Así que… ¡Viva Spielberg y su cine!!! Y viva también, por qué no, este su “El día de la revelación”.

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