Almodóvar y su “Extraña forma de vida”.

El cine de Almodóvar no es extraño, no, pero sí de lo más original. Ya desde sus comienzos (en cintas como “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”, “Entre tinieblas” o “Laberinto de Pasiones”), hasta su cine más actual (“Madres paralelas” o Dolor y Gloria”, por citar las últimas), si algo ha tenido su cine es riesgo y nunca, en ninguno de sus proyectos, se ha dejado arrastrar por los ecos de sirena de la convencionalidad, lo previsible y anodino, o la comercialidad. Él siempre ha sido fiel a su instinto, a su particular estilo, a su sello personal, y, proyecto tras proyecto, no ha dejado de sorprendernos en cada una de las obras que ha tenido a bien de ofrecernos como espectadores.

Te gustará más o menos, a mí por ejemplo me encanta, pero no se puede negar su genio e ingenio para arriesgar e intentar sorprendernos en cada una de sus nuevas creaciones. Es verdad que no siempre ha caído de pie en todos sus “triples saltos mortales”, véase, y esto siempre es una apreciación personal, la artificiosa y fallida “Los amantes pasajeros” o la muy cuestionable “Kika”, por poner algún ejemplo, pero nunca le ha faltado espíritu ni ganas para llevar a, no sé si bueno o malo, pero sí, su puerto cada una de las maravillosas locuras engendradas en su portentosa y original mente. El que no arriesga no gana. El que no camina no se cae.

Entre sus nuevas aventuras/locuras está sus incursiones al mundo de los cortos. Casi a modo de universitario o joven creador en busca de un hueco en el medio audiovisual, el director manchego ha decido abandonar su zona de “confort” volviendo al origen de todo cineasta, al principio, a la casilla de salida: el cortometraje. Algo que inició con la muy estética, teatral y sentida, “La voz dormida”, para la que contó con la fantástica ayuda de Tilda Swinton, y al que vuelve de nuevo con este acercamiento al western, también en inglés, en compañía de otras dos grandes estrellas de Hollywood, los muy reconocidos Ethan Hawke y Pedro Pascal, llamado “Extraña forma de vida”. Esto es lo que siento en su visionado.

“Extraña forma de vida” / “Strange Way of Life”.  (Dir: Pedro Almodóvar):

Empezar un western, aunque sea en formato corto, con un hombre cantando un fado (concretamente uno cuyo nombre da título a la película) es toda una declaración de intenciones. Por supuesto que viajaremos al lejano mundo del oeste, revistaremos los clásicos del “far west”, pero no de una manera a la que estamos muy acostumbrados. Y ahí radica la mejor baza de esta obra, en el poder lanzarnos o viajar de nuevo a un género de aroma y corte tan clásico desde un punto de vista tan personal o diferente como el de nuestro reconocido autor manchego. Y es que su mano está ahí en cada uno de los elementos que conforman el resultado total. Desde esa historia de amor y venganza, muy propia del género, pero centrada en una relación homosexual, a esos planos, ese vestuario, esa producción artística, esos diálogos, esa música, esa fotografía, ese … todo. Todo respira a western, pero también a Almodóvar, y se nota. Y no sólo se nota, se agradece.

¿El resultado? Pues un sensible, elegante y sereno, corto en el que conflictuarán el amor, el destino, la fidelidad y la venganza, en una nueva manera de ver el western, donde destacan sus dos grandes actores, la partitura del cada vez más magistral, si es que se puede, de Alberto Iglesias (con ese fantástico homenaje al sonido del western de la edad de oro de Hollywood) y esa frase final, perfecta como cierre, que entraña una gran enseñanza, certero resumen de la verdadera naturaleza del amor en pareja, sea cual sea su condición. Entretenida, también bella. Interesante, misteriosa, también delicada y poética.

Un fallo. Enorme. Me quedo con ganas de más. El corto dura 31 minutos, se me pasan en nada. A mí, cuando terminan los créditos, me han parecido 10. Síntoma de que la cosa me ha enganchado, hasta ahí perfecto. Algo muy positivo y plausible.  Pero me quedo a medias, un tanto insatisfecho, “interruptus”, con la necesidad de estar 1 hora y media más en compañía de estos dos vaqueros atormentados entre el amor que se procesan y lo que el caprichoso azar les deparó en sus vidas. Como un buen pincho “gourmet” de alta cocina. Muy rico, pero escaso. Un buen Almodóvar, pero incompleto, truncado. Deseando verlo algún día alargado con un redondo y crepuscular largo. Palabra de fan almodovariano.

2 comentarios sobre “Almodóvar y su “Extraña forma de vida”.

  1. Cuando me enteré de la noticia, pensé ‘una Brokeback Mountain estilo Almodovar’, guau!
    Prometía, y el reparto, de campanillas.

    Luego me enteré que era un corto, y me quedé ploff jeje

    Pero esto en precio de entrada, es lo mismo que una peli de 2 horas?
    O hacen descuento? O te ponen 3 cortos? No lo sé, cuéntanos…

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    1. Benja, siento no contestar hasta ahora, pero mis últimas semanas han sido de locos. Espero volver al mundo bloguero desde ya.
      Respondiendo a tu pregunta, el precio es más barato. Curiosamente, a pesar del formato, las salas estaban llenas en sus semanas de estreno.
      La gente tenía ganas de ver a Almodóvar.
      Yo, por supuesto, también.
      Un abrazo:
      Felipe

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