El perdón y la Valiente “MAIXABEL”.

El perdón. ¡Ay, el perdón! ….

Verbalizamos dicho término con mucha facilidad, sin pararnos a pensar en si realmente haremos uso de ello. Asistimos en nuestra tradición de cultura judeocristiana a inspiradores sermones en los que se nos pide la amnistía como pilar esencial del católico ejemplar. “El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos”, se nos dice muy alegremente. Y lo repetimos en modo “rebaño”, casi cual fervoroso credo, sin pararnos a pensar en lo que realmente estamos diciendo.  Se nos invita con claridad, desde púlpitos alentadores de multitudes, a poner la otra mejilla cuando se nos dé una bofetada. También se nos enseña en nuestras aulas el poder aprender de nuestros errores y el saber superar los fallos de nuestros compañeros con palabras como empatía y ponernos en el lugar de otro. Nunca condenar. Eximamos. Exculpemos. Indultemos. Muy pedagógicamente se nos pide. También nos lo martillean a fuego los tan en boga “coaches”, en multitudinarias conferencias, y los obvios, pero muy vendidos, libros de autoayuda. Asimismo, se lo transmitimos con nuestra didáctica de manual de “bien quedas” a nuestros hijos. En la vida, has de disculpar, siempre, aseveramos con contundencia a nuestros vástagos. Nunca lo olvidéis, siempre, pero siempre, habéis de perdonar. Insistimos convencidos. Pero la pregunta es: ¿Realmente lo hacemos cuando llega el momento?

Esa es la directa pregunta que sirve de premisa para la gran nueva cinta de Icíar Bollaín: ¿Seríamos capaces de perdonar al asesino que le quitó la vida a uno de nuestros familiares? He ahí la cuestión…

Vamos con mis impresiones sobre tan potente cinta española.

“Maixabel” (Dir: Icíar Bollaín):

Empiezo dejándolo claro, ya lo dije en mi post anterior, “Maixabel” es fantástica. Es una película no sólo interesantísima por el tema que trata, el conflicto vasco en todas sus dimensiones a través de una dura historia de redención, sino que además es emocionante y emotiva. Es valiente. Directa. Concisa. Muy pedagógica y sencilla en forma, pero igual de sensible y conmovedora, así como de compleja en fondo. Es entretenidísima, imposible desengancharse de la historia que cuenta, certera y controvertida, amén de un sobresaliente relato en torno al perdón como una única vía de avanzar en un conflicto. Primero olvidemos el pasado para poder encarar el futuro, esa es su premisa. De eso nos habla.

Y es que muchos son los elementos buenos que hacen de este drama una de las más estimulantes propuestas de la cartelera actual:

  Empezamos por un guion inteligente y sintético donde, con muy poco, se nos muestra muy claramente el gran conflicto que tuvo su protagonista, Maixabel Lasa, cuando ETA asesinó a su marido, miembro del Partido Socialista de Euskadi, y años más tarde se le propuso encontrarse con los asesinos que la convirtieron en viuda y destrozaron su vida, para que ellos puedan pedirle perdón; historia que asimismo sirve para reflejar el sinsentido de un conflicto vasco, que no beneficiaba a nadie ni nada, en esos años de convulsa reivindicación armada. No sólo vemos la cara de la perjudicada, también la cruz del que provocó el fatídico despropósito. Lo cual eleva el interés de lo mostrado en pantalla.

Seguimos con una puesta en escena sobria y muy naturalista de un momento concreto de nuestra historia; todo huele a realidad, todo es creíble, veraz.

Y continuamos con un plantel de actores soberbios que bordan una serie de complejos personajes dotando de aún más veracidad, si cabe, a la trama que se nos presenta en pantalla. Hay que destacar a sus dos protagonistas, perfectos, Blanca Portillo y Luis Tosar, a quienes no se quedan muy a la zaga el fantástico plantel de secundarios, todos “niquelados”, entre los que sería muy injusto no señalar al magnífico, casi otro protagonista, verdadero “roba escenas”, Urko Olazábal.

 “Maixabel” duele. Emociona. Hace llorar. También te atrapa. Te hace pensar. Y mucho. Te remueve. Te conmueve. Te estruja el alma y el cerebro. Crea debate. Te hace sufrir. También reflexionar. Y es que todo funciona en este drama hecho con inteligencia, el de su directora, siempre brillante Bollaín, y sensibilidad. Redonda. Muy buena. Tras lo cual, sólo me queda decir una cosa. No se la pierdan, está realmente genial.

3 comentarios sobre “El perdón y la Valiente “MAIXABEL”.

  1. Hola Felipe!
    Acabo de salir del cine de ver “MAIXABEL” y sólo puedo decir que es fabulosa. No se puede tratar con más acierto temas tan complejos como la dignidad, la culpa y el perdón. Magnífica de principio a fin. Un guión estelar y unos actores en estado de gracia. Enorme Bollaín. Le deseo lo mejor en los próximos premios cinematográficos a los que seguro optará. Una película inolvidable.
    Un abrazo.

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  2. Estoy prácticamente de acuerdo contigo en todo. Muy buena peli. Me habría gustado algo más profundo sobre ETA y las reales motivaciones detrás de esta lucha armada (hecha de esa manera, y en esos años), pero evidentemente el tema de la peli era otro, como justamente has escrito tú: el perdón. Y en eso la Bollaín ha hecho un gran trabajo!

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