CLAQUETÓMETRO SEMANAL.

Lo sé. Que últimamente no pasaba por aquí para dejaros mi tradicional CLAQUETÓMETRO… pero es que no paro. La vida. De aquí para allá, de allá para acá. Que si lo profesional… Que si lo personal… Y el caso es que me paso el día como un taca taca de un lado para otro. Feliz por otro lado. Porque soy de los que me va el no parar… De los inquietos que siempre ansían actividad. Actividad y cine. Eso siempre. Así que, por si os viene bien os dejo por aquí mi listado de mis películas favoritas de las que tenemos en la CARTELERA, a las que añado las muy disfrutables MICHAEL y EL DEMONIO SE VITE DE PRADA 2, así como la fantástica, y muy recomendable, YO NO MORIRÉ DE AMOR.

Sigue leyendo «CLAQUETÓMETRO SEMANAL.»

La maravillosa verdad de un hombre normal y de “Un poeta”.

            Celebro mis recién 100.000 visitas como debe de ser. Como procede. Yendo al cine. Hablando de cine. Escribiendo de cine. Y lo hago con dos películas a las que voy con cautela, con ciertos reparos (¡ay, los prejuicios, los malditos prejuicios!), a pesar de haber pasado ambas por prestigiosos festivales, Cannes, San Sebastián y Venecia, nada menos, haber recibido muy buenas críticas e incluso alguno que otro premio. Las dos, siendo opuestas, hablan se centran en dos hombres que defienden la verdad. Casi las dejo pasar. Error. Las dos me gustan un montón. Una, incluso, me maravilla. Esto es lo que me parecen.

Sigue leyendo «La maravillosa verdad de un hombre normal y de “Un poeta”.»

¡100.000 vistas!!!! ¡100.000 millones de gracias!!!

            Hoy no escribo para hablaros de cine. No. Hoy mis palabras las dedico para daros las gracias. Esta semana mi blog alcanzaba las 100.000 visitas desde su creación y sólo puedo deciros mil y mil gracias. Gracias por estar ahí, por pasar por el blog y leer las más o menos acertadas ideas que pasan por mi alocada cabeza cuando me lanzo a esto de hablar de cine.

Sigue leyendo «¡100.000 vistas!!!! ¡100.000 millones de gracias!!!»

Secretos de Estado (y de la vida).

Dedico mi tarde doble de cine a dos fabulosas películas a priori absolutamente lejanas. Un thriller norteamericano y un original documental chileno. Como digo, no encuentro, antes de verlas, relación alguna entre ambas. De hecho, encuentro mis elecciones como algo completamente dispar. Sin ningún hilo común. Estoy equivocado.

Sigue leyendo «Secretos de Estado (y de la vida).»