“Toy Story 5”. El triunfo de una saga.

            Voy a ver “Toy Story 5” con la misma ilusión que fui a ver la primera, la segunda, la tercera y la cuarta. Más que a una película, asisto a un fenómeno, a una experiencia generacional que, a los que hemos ido al cine en las últimas décadas, nos ha hecho muy feliz muchos pero que muchos minutos. Y es que el que haya crecido con personajes como Woody, Buzz Lightyear, Perdigón o Jessie, entenderá de la magia que desprenden dichos caracteres, así como de lo creativas y maravillosas que son las historias que protagonizan. “Toy Story”, la original, nos sorprendió con esa trama basada en qué pasa cuando los juguetes con los que de niños jugamos toman vida. No sólo nos sorprendió, sino que nos hizo reír, nos llenó de emoción y nos hizo disfrutar mucho. Lo mismo ocurrió con las siguientes entregas. Por ello que vaya a ver con muchas ganas la 5. Una vez más me parece MAGIA. Esto es lo que siento en una abarrotada sala de cine.

“Toy Story 5” (Dir: McKenna Harris y Andrew Stanton):

            PIXAR vuelve a acertar. Vuelve a hacer magia. No hay signos de agotamiento en esta quinta entrega. Al contrario, sigue desbordando calidad cinematográfica y, lo que es más importante, emoción, originalidad y frescura. Su perfecta animación digital, unida a una trama siempre sorprendente, fresca, trepidante y muy divertida, son sus bazas. La ecuación funciona a la perfección. No hay fisuras. El resultado vuelve a ser perfecto.

            Vuelven Woody, Buzz, Jessie y los demás. Ahora para protagonizar una historia en la que los mecanismos y aparatos digitales vienen para acabar con los juguetes tradicionales y todo lo que sea analógico. Nuestros queridos juguetes protagonistas no lo permitirán, o al menos tratarán de impedirlo, más cuando esta situación está empezando a afectar a su compañera de juegos, la imaginativa, adorable y sensible Bonnie. A partir de ahí todo es aventura, sorpresa e ingenio.

            El resultado… de diez. Hay imaginación, creatividad, originalidad, emoción, sensibilidad, … y todo lo que queráis añadir, por los cuatro costados. PIXAR siempre arriesga y no deja de sorprenderte.  Te ríes, te emocionas, te dejas llevar por sus cuidadas y fascinantes imágenes. También por su excitante trama. Todo tiene ritmo, es ágil, cómico, chisposo, … todo tiene alma. Nada es un lastre, todo funciona a la perfección.  

            Disfruto como un niño. De principio a fin. Desde la introducción hasta la última escena final. Lo hace conmigo toda mi familia, a todos nos encanta. También a una abarrotada sala de cine donde la mayoría de los asistentes son adultos (la peli funciona para lo más pequelos como para los de edad más avanzada). Todos salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Con eso y con ganas de más. Y si hay “Toy Story 6”, “Toy Story 7”, 8… o las que haya, allí estaremos para acompañar a esta entrañable panda de juguetes y para disfrutar de lo lindo de su maravillosa compañía y de sus alucinantes historias. No hay duda.

            Así que, ya saben, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”, … muy recomendable. No dejen de ir a verla y saquen al pequeño que hay en ustedes.

Nada más. Bueno sí…. Un lema. ¡Hasta el infinito y más allá…!!!!

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