Ligeras tragicomedias que te alegran el día.

            Voy a ver dos películas españolas que le alegran la tarde. Ambas son ligeras, divertidas, muy amenas y hablan de la vida y sus vaivenes, de sus alegrías y sus miserias. Las dos comparten un estilo “woodyallleniano” que yo tanto disfruto. Siguen a personajes de media clase intentando afrontar crisis existenciales provocadas por la vida laboral o amorosa en momentos de necesidad de cambio. La vida misma, vaya. Y lo hacen desde la ironía, el sentido del humor, la gracia, … pero sin dejar de retratar temas de vital importancia como son las crisis personales en sea cuál sea la edad. Las dos las disfruto mucho. Son cintas notables que no sólo me recuerdan a mi admirado director neoyorkino, sino que me retrotraen a esas comedias españolas de los 80/90 que yo tanto disfrutaba, creadas por directores del calibre de Trueba, Colomo, Martínez Lázaro, Fernández Armero o Manuel Gómez Pereira, entre otros. Paso un rato más que agradable con ambas. Esto es lo que me parecen

“Mi amiga Eva”. (Dir: Cesc Gay).

Soy muy fan del cine Cesc Gay. Esa especia de sosias catalán del ya mencionado Woody Allen, hábil director en eso de hurgar en las alegrías y las penas de la burguesía española, regalando reflexiones muy interesantes a golpe de risa y carcajadas. Tiene películas fantásticas como los son “En la ciudad”, “Truman”, “Sentimental”, “Una pistola en cada mano” o “Krámpack”, entre otras. Voy con ganas a ver su nueva obra, más cuando leo cosas buenas sobre ella.

No me defrauda. Disfruto mucho con la historia de esta mujer en la frontera de los 50 que, con una vida “perfecta” (un marido ideal, un buen piso, dos hijos con los que hay conexión, un buen trabajo en una editorial, …), decide romper con todo, con el único fin de volverse a enamorar. El resultado es una buena tragicomedia en torno a las decisiones de la vida y del hasta qué punto hay que conformarse con lo que uno tiene si lo que siente es la nada. Hay buenas situaciones. Mejores diálogos. Interesantes reflexiones. Muy buenos actores. Una fantástica partitura del cada vez más emergente y brillante Arnau Bataller. Y una gran prota, la siempre eficaz Nora Navas.

No es la mejor peli, al menos para el que suscribe estas líneas, de su director. Pero sí una nueva muestra de su buen hacer. Entrañable, divertida, con miga y muy disfrutable. Otro notable ejemplo de su buen talento que invita a no perder el tiempo y reinventarse siempre que uno se sienta estancado y con un tanto de desgana. Carpe Diem. Lo de siempre, vamos, porque recuerden que el tiempo se escapa.

“Las delicias del jardín”. (Dir: Fernando Colomo).

También de crisis habla lo nuevo de Fernando Colomo. Una muy original comedia (grabada con móviles y casi en compañía de amigos y familia) que se centra en la historia de un pintor de renombre en pleno desoriente profesional. Algo que entrará en proceso de cambio cuando intente realizar una versión contemporánea del famoso cuadro del Bosco “El jardín de las delicias”, para intentar ganar un concurso, con ello, estar de nuevo en la picota y, de paso, solventar sus deudas y sanear sus vacías cuentas bancarias. Para lo cual contará con la ayuda de su hijo y de su exmujer, amén esta última de su galerista.

Habla sobre todo de la impostura del arte contemporáneo, de los devaneos de la vida y de las relaciones paternofiliales. Lo hace con ligereza. A golpe de buena música. Y con el espíritu de un Woody Allen de lo más gamberro y jovial. Es cine casi de guerrilla. En el que el director madrileño se permite hacer lo que le da la gana. Empezando por elegirse a sí mismo como protagonista y a su propio hijo como el compañero en pantalla. Lo que veo en sus fotogramas es gracioso, original y tiene su miga. Y paso un buen rato en compañía de este padre y este hijo tratando de solventar sus problemas personales, a la vez que sobreviviendo en el difícil mundo del arte.

Es una obra tan pequeña, casi una broma pero muy bien desarrollada, que se hace grande, al conseguir con tan poco tanto. Disfruto, además, de la gran química que hay entre sus protagonistas, la cual se puede intuir tiene igualmente fuera de la pantalla, lo cual le da un toque más chulo a la película.

Una grata sorpresa. Pequeña pero buena sorpresa.

Pues a reír se ha dicho, que ya la vida es muy dura como para andarse con tonterías, que esto son dos telediarios. Bueno, eso, y a ir al cine, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”. Eso, siempre. Se os quiere.

2 comentarios sobre “Ligeras tragicomedias que te alegran el día.

  1. Joer, en este blog se pasa de pelis grabadas con cámaras 4k 3d mega alfa plus, a pelis grabadas con móviles, qué aunque hoy día tienen más calidad que la leche, tiene mérito la cosa.

    Esto demuestra que con un poquito de imaginación y ganas… 🙂
    Unido a dinero, suerte, etc etc qué es lo complicado

    Y tiene mérito Felipe al ponernos al día con todo esto del cine, olé tú!

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