Sustancias y películas salvajes.

Hay película que te gustan, otras que te encantan, que te pirran, te vuelven loco…. Algunas que no te gustan nada o sólo regular… También las hay las que te dejan tal cual, que ni fu ni fa, de las que te vas a casa con una indiferencia total… Hay obras maestras, impecables, incuestionables, …. También descalabros absolutos… Películas para pasar el rato y otras para pensar y reflexionar… Pero de vez en cuando aparece una película que no se parece nada a todo lo que hayas visto anteriormente… Que te deja KO, noqueado, casi sin palabras ante su visionado, … Películas inclasificables, diferentes, radicales, absolutamente genuinas y libres, de esas que te dejan pegado a la butaca y con la mirada absolutamente enfocada a la pantalla… Voy a ver una de ellas. Se llama “La sustancia”. Y esto es lo que me parece…

“La sustancia” / “The substance”. (Dir: Coralie Fargeat).

Qué locura, qué salvajada, qué obra tan inclasificable y extraña, genuina y rara, diferente y original, es “La sustancia”. Os prometo que hacía mucho que no veía una película tan extrema e indómita como esta cinta que fue una de las sensaciones del pasado Festival de Cannes y, sin duda, una de las sensaciones del cine de este año.

Cuenta la historia de una mujer que es toda una celebridad y que ve como a sus 50 años los que hasta ahora la habían encumbrado y laureado hasta el extremo, convirtiéndola en todo un icono de la sociedad y los medios, le darán la espalda provocando en su vida una caída al vacío y al desasosiego emocional. Es ahí cuando tendrá noticia de la existencia de una sustancia que le permitirá convivir con su YO mejorado y joven, una mejor versión de sí misma, algo que le permitirá seguir disfrutando de una especie de eterna juventud, devolviéndole su razón de ser y su alegría de vivir. Eso sí, habrá unas normas, que cuando nuestra protagonista se las empiece a saltar, en ese afán de no asumir su Yo actual, generarán un caos absoluto en la hasta entonces su acomodada y dominada vida.

El resultado. Lo dicho. Una autentica locura, absolutamente salvaje y desmedida. Una obra original y genuina donde las haya. Con una entretenidísima y muy inteligente historia de ciencia ficción, que encubre un muy brillante y feminista análisis de la esclavitud a la que es sometida la mujer en lo que a cánones de belleza y edad se refiere, así como de la cultura que encumbra lo superficial y banal, de eso y otras muchas cosas, que van desde el miedo al fracaso, a las inseguridades, a lo efímero y volátil del éxito y de la fama. Todo ello rodado con maestría por su creadora, Coralie Fargeat, una mujer que tiene un dominio de la imagen apabullante, dando lugar a un sinfín de imágenes y secuencias de aplauso, algunas para el recuerdo. A ello se añade dos actrices excelsas. Se ha hablado mucho del regreso de Demi Moore, que está inmensa, pero creo que es muy lícito dar el mismo aplauso a su compañera de reparto, una fantástica y valiente Margaret Qualley. Igual de genial está Denis Quaid, en un papel secundario de los que marcan. Su fotografía, de diez. Su banda sonora, tan potente y desbocada como la película a la que acompaña. Y su sentido del humor, agudísimo, macabro, pero agudísimo. Una película valiente, incómoda y absolutamente diferente a lo que hayáis visto con anterioridad. Una rareza de las que no te dejan indiferente y que odias o amas. No hay términos medios, ni medias tintas. Toda una bofetada fílmica a la cara. Un puñetazo en fotogramas al estómago. Quizá, su alargado y descalabradamente radical y violento final me hubiera gustado un poco más enfocado y breve, más sintético y no tan barroco y demoledor, pero el resto merece toda mi atención y aplauso.

            Sobresaliente. Brava. Muy arriesgada y marciana. Eso sí, no para todos los espectadores. Y lean esto con atención. Insisto. Léanlo con mucha atención. NO para todos los públicos y paladares. Es una película totalmente gore, sangrienta, llena de vísceras, de escenas que te dejan el cuerpo cortado, muy violenta y no para todo el mundo. Sólo para personas difícilmente impresionables (me considero de ese grupo, pero aún así la película me impactó lo más grande) y a los que les guste las películas muy, pero que muy, pero que muy, radicales. Muy bestia. Genial, pero muy, muy, pero que muy, bestia. No lo olviden.

            En fin, por muchas películas así. Que me remuevan, me agiten, me provoquen, me saquen de mi zona de confort y me dejen atónito. El cine, como todo en la vida, tiene que innovar. Y si es a base de cintas tan “heavis” y feroces como esta, bienvenido sean.

            Buena semana, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos” y cuidado con las sustancias que se toman. No olviden que todas, todas, tienen efectos secundarios. Y si no, que se lo digan a Demi….

8 comentarios sobre “Sustancias y películas salvajes.

  1. Por fin voy a ver esta película que tantas ganas tenía tras leerte…. Brutal, salvaje e inclasificable son adjetivos que me salen si pienso en lo que vi anoche. Creo que es una propuesta muy interesante y una película enorme. Efectivamente, tienes toda la razón, muy bestia. No apta para la mayoría.

    Los últimos 15 minutos los considero excesivos. Una película diferente.

    Gracias por recomendar, me alegro infinito de haberla visto.

    Un abrazo

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    1. Es una genialidad. Llena de interés visual y temático. Muy inteligente y novedosa. Yo, ya había comentado lo de que el final estaba alargado y es demasiado extremo, pero aún así me parece brillante. Sin duda, una de las grandes películas del año.
      Gracias por leerme y hacerme caso.
      Un abrazo, carlos.
      Felipe.

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