Cuando la risa puede con todo

No hay nada como reírse, o partirse de la risa. Nada como soltar unas carcajadas y troncharse ante algo. Nada como que te duela la barriga de tanto carcajear. Nada como desternillarse, descuajaringarse, sonreír o cachondearse de algo. Nada como una sonrisa. Nada como poder mofarse de algo o de uno mismo, da igual. Nada como que se te caigan las lágrimas ante una situación cachonda. Nada como entregarse al humor y más si este es bueno. Nada como la alta comedia, o la no tan alta, si al final consiguen contigo su objetivo, el de reír. Nada como escacharrarse ante una situación cómica, ante un buen gag, ante una buena e irrisoria escena. Nada como el sentido del humor. Y el poder tenerlo. Y reírse de todo, empezando por uno mismo.  Nada como una buena tarde de risas. Nada como “mearse”, con perdón, de la risa. No hay mejor sensación que esa. Y es la que tuve viendo la única película que he visto en estas vacaciones: “Lo dejo cuando quiera”.

 

“Lo dejo cuando quiera” (Dir: Carlos Therón):

Que nadie vaya buscando una gran película en “Lo dejo cuando quiera”. Porque no lo es (al menos para mí). Pero te ríes tanto, te lo pasa tan bien, sales del cine de tan buen humor después de verla que se le perdona todo. Confieso que me acerqué a ella (con cierto miedo y recelo, tengo que decirlo) por dos razones: 1) Lo estaba “dando todo” en la taquilla y se había convertido en el nuevo fenómeno del cine español del 2019 y 2) la protagonizaba David Verdaguer (actor cuya gran vis cómica me encanta). También confieso que me costó entrar en la trama y en la propuesta. Estaba un poco expectante pero temeroso (“Ay, madre. No sé yo…” pensaba en su inicio). Pero a unos 15 minutos del inicio yo empiezo a reír y no paro con la historia de estos tres profesores universitarios, con un currículum excelso pero que no son capaces de llegar a fin de mes,  que en plena crisis económica y tras dejarse los cuernos por labrarse un futuro digno, deciden ponerse a vender unas pastillas energéticas, fruto del proyecto de investigación de uno de ellos, un profesor de Universidad de Química, cuyos efectos secundarios son mejores que la más estimulante de las drogas. De esta manera cambiarán el mundo de la razón, el orden, el estudio y la responsabilidad, por el más alocado y peligroso mundo de la noche.

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            ¿Y el resultado? Pues tronchante, delirante, divertidísimo y súper entretenido, gracias a un loco guion imprevisible y lleno de situaciones desconcertantes (pasa de todo, créanme, de todo de todo…), gags llenos de gracia y un sentido del humor (a veces al borde de lo políticamente incorrecto) enorme y muy conseguido. A todo ello hay que sumarles a tres protagonistas perfectos como cómicos de la función (tanto David Verdaguer, como Ernesto Sevilla, como Carlos Santos están inmensos, se salen) acompañados de un plantel de secundarios que no le andan a la zaga (empezando por una grandísima Miren Ibarguren, un desconocido y entregado Ernesto Alterio, una gran revelación, Mero González , una perfecta Amaia Salamanca como esposa pija, una implacable e impagable Cristina Castaño y unos muy secundarios pero muy bien aprovechados Gracia Olayo y Luis Varela).

Gran comedia (remake del éxito de taquilla italiano “Smetto quando voglio”), con grandes actores, en una película ideal para una tarde “palomitera” y desenfadada en la que pasar 1h 38 minutos sin para de reír, de gran entretenimiento y con ganas, simplemente, de que la historia de estos tres eruditos convertidos en “descerebrados” no acabe jamás. No se la pierdan. Muy, pero que muy, divertida.

5 comentarios sobre “Cuando la risa puede con todo

  1. Apuntada queda!

    Yo tengo la misma inquietud con la peli que tú.

    Sobretodo porque al meterle dinero Telecinco (o MediaSet),
    está todo el día en promoción en la cadena,
    y a mí eso no me mola mucho, pero la publicidad manda…

    O por el rollo Breaking Bad que lleva… al menos en el pseudotrailer que vi…
    Pero seguro que es para lo que es, y si pasamos un buen rato, apuntada queda.

    Gracias por la reseña, como siempre…

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    1. Benja. A mí me daba pánico. El rollo “peli que no paro de promocionar en Mediaset” me espanta. Pero reconozco que yo me reí un montón. Es una chorrada, porque lo es, pero muy divertida. Elena y yo nos reímos un montón. Ágora, tengo un amigo del que me fio un montón y no se rio nada. Cuestión de gustos. Ya sabes!!

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  2. Interesante! Por lo que veo, me parece casi un remake de la peli italiana Smetto quando voglio (el título es prácticamente una traducción perfecta) de Sydney Sibilia, que también era bastante divertida! :–)

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