La vida y sus opciones. Park Chan-wook y “la fiera” que uno lleva dentro.

            Voy a ver dos películas que hablan de las opciones de la vida. De las que elige uno y de las que le eligen a uno. De aquellas de las que somos conscientes y arremetemos con ellas con una clara predisposición personal, determinada por motivaciones propias, sean éstas racionales o emocionales. También de aquellas de las que tenemos que hacernos cargo porque la vida no las obliga a aceptar, nos gusten o no nos gusten. De eso va la existencia, de decidir, pero también de adaptarse a lo que decidan por ti. De decantarse por tal o cual camino, dejándose llevar por el raciocinio o, simplemente, por la intuición, o de amoldarse al camino por el que te toca pasar sí o sí, porque así tu destino y tus circunstancias personales te obligan a hacerlo. Hay cosas que uno elige, otras que te vienen sin quererlo ni beberlo.

            De eso van las dos películas que decido, de manera racional y porque yo quiero, ir a ver, porque mis circunstancias me lo permiten. Esto es lo que me parecen.

Sigue leyendo «La vida y sus opciones. Park Chan-wook y “la fiera” que uno lleva dentro.»

La difícil labor de sobrevivir a este mundo. Dos muy buenas películas.

            Veo dos películas de dos nacionalidades diferentes. Una iraquí y la otra de Taiwán. Ambas comparten el hecho de que fueron estrenadas con éxito en diferentes secciones del anterior Festival de Cannes. También el que las dos fueron seleccionadas en la “shortlist” de las películas candidatas a la mejor película extranjera, aunque no terminaron, pese a su enorme calidad,  entrando en la terna de las cinco finalistas. También, comparten que ambas son protagonizadas por dos niñas, que, desde su ingenuidad y su naif mirada, tratan de sobrevivir en el mundo hostil, aunque en dos realidades diferentes, las que les ha tocado vivir. Las dos me gustan mucho. Son fantásticas.  Tan demoledoras, como poéticas y bellas. Tan duras como bonitas. Salgo del cine agradecido por haber podido disfrutar de una buena sesión doble y por ser consciente, una vez más, de la privilegiada situación personal que tengo y puedo disfrutar cada día. No lo olvidemos nunca.

            Esto es lo que me parecen.

Sigue leyendo «La difícil labor de sobrevivir a este mundo. Dos muy buenas películas.»

Chalamet y Pattinson. Juventud y talento.

            Hace unas semanas, en la gala del Sindicato de actores de Norteamérica, Thimothée Chalamet, cuando recogía su galardón como mejor actor, por un papel en el que había encarnado nada más y nada menos que al mismísimo Bob Dylan, dijo que aspiraba a ser uno de los grandes en esto de la actuación, siguiendo los pasos de esos totémicos y brillantes intérpretes como son Paul Newman, Robert Reford, Al Pacino, Robert De Niro, … los cuáles eran todo un referente, toda una guía.

Sigue leyendo «Chalamet y Pattinson. Juventud y talento.»

Empezando con fuerza.

Vuelvo con fuerza, con ganas e ilusión de afrontar un 2025 que espero lleno de cosas buenas, tras unas intensas y muy disfrutables vacaciones que me han hecho gozar, mucho, pero también me han vuelto a hacer recordar hacia su final la necesidad de las rutinas y de esas pequeñas cosas que hacen que todo esté en orden y la existencia funcione, de cuya importancia no somos conscientes hasta que dejamos de tenerlas y echamos de menos. Ese volver a tu lado del sofá para dormitar por la noche mientras intentas ver las series de moda, esa merecida ducha después del demoledor deporte, esas comidas ligeras que no te hacen sentir como un mamut que se ha comido a un mamut, esos espacios de silencio y de calma que hacen descansar tu alma, esa realidad programada que pone a punto tu cerebro y mente, esa tranquilidad emocional propia de la mayor de las normalidades y de las rutinas, ….

Sigue leyendo «Empezando con fuerza.»

De Italia a Japón. Tardes de cine internacionales.

Lo bueno que tiene el cine es que pasas de una cinematografía a otra de un plumazo. Como si de la gastronomía de una gran ciudad se tratara, puedes viajar de España a EE. UU., de China a Francia, de Argentina a Laponia, de Marruecos a Jamaica, de Australia a Sudáfrica, de Holanda a Nueva Zelanda, … sin darte cuenta, pudiendo vivir desde la butaca, como en un restaurante lo haces a través de los platos, la naturaleza de la cultura o país de la película de la que compras la entrada.

Sigue leyendo «De Italia a Japón. Tardes de cine internacionales.»

Los “Perfect Days” y la perfecta rutina.

            El otro día bramaba desesperadamente por aquello de lo que cuesta volver a empezar tras el descanso vacacional. Como hoy clamo a los cuatro vientos, ya lo he hecho aquí en varias ocasiones, aquello de: ¡Bendita Rutina!!!

   A veces nos empeñamos en creer que la felicidad radica en alcanzar y alcanzar grandes logros, en conseguir y conseguir bienes materiales, en acumular y acumular dólares y dólares, en desear y desear sueños imposibles, … cuando la cosa es mucho más fácil, olvidándonos continuamente en dar valor a esas pequeñas cosas, “padres nuestros” de nuestro día a día, que hacen que nuestra existencia sea de lo más placentera y gozosa. Yo podría citaros miles, seguro que ya sois conscientes de mi carácter entusiasta, pero si revisamos cada uno de nosotros nuestra mundana existencia, estoy seguro de que todos encontraremos un buen puñado de pequeñas rutinas diarias que nos hacen muy, pero que muy felices.

Sigue leyendo «Los “Perfect Days” y la perfecta rutina.»

Woody Allen y Kore-eda. Toda una fiesta del cine.

            Nada como una fiesta para celebrar algo o a alguien que ames. Sea tu pueblo, un familiar o aquel amigo entre los amigos. A echar el resto por lo que se celebra. A darlo todo.  A disfrutar a lo loco. A lanzarse en cuerpo y alma. Al lío de lleno. De cabeza, sin miedo, sin frenada. Pues eso es lo que hago en la pasada Fiesta del cine. Entregarme a lo que más me gusta. Disfrutar de lo que más me llama. De lo que más me apasiona y me encanta. Si es la fiesta del cine, ahí voy yo de cabeza, para ser partícipe de esa semana grande del séptimo arte, del fotograma, de eso que a mí me hace vibrar el cuerpo y el alma.

Sigue leyendo «Woody Allen y Kore-eda. Toda una fiesta del cine.»

El buen hacer de Víctor Erice:

            Víctor Erice es una leyenda. Con tan sólo tres películas y un documental en su haber (amén de varios cortos) se ha ganado el reconocimiento de la cinefilia nacional e internacional. Ha necesitado pocos trabajos para forjarse un importante lugar en el panorama cinematográfico internacional. Su cine lleno de poesía, misterio y verdad ha conseguido no sólo calar en el exigente público de su país, sino que ha logrado convencer más allá de nuestras fronteras, adquiriendo un gran reconocimiento allá donde va. Su nombre se asocia a talento, a sensibilidad y buen hacer. Eso sí, su obra se ha dilatado en el tiempo y lejos de sentirse arrollado por la sobre exposición, Erice ha optado por ir dando forma a sus ansiados proyectos poco a poco, convirtiendo cada estreno en casi todo un acontecimiento.

Sigue leyendo «El buen hacer de Víctor Erice:»

Amor, deseo y misterio en Corea:

Voy a ver lo nuevo de Park Chan-Wook animado por las buenas críticas que se han escrito sobre ella desde su presentación en el Festival de Cannes del año anterior. Acudo con curiosidad, pero con mis reparos, lo reconozco. Me gusta el cine oriental, pero no es el que más me llena. Generalmente su ritmo pausado y su espíritu metafórico, a veces me deja un poco fuera de sus, por otro lado, casi siempre interesantes, inteligentes y cuidadas películas. Más que con el tipo de cine, es algo que tiene que ver conmigo, lo asumo. Y digo esto, consciente de que no me gusta nada generalizar. Lo veo un error. Y que algunos de sus directores y algunas de sus películas me parecen magistrales y de lo mejor de la historia del cine, véase, por ejemplo, todo el universo Wong-Kar Wai, o su, especialmente venerada por un servidor, magistral “In the mood for love”, por poner solo un buen ejemplo.

Sigue leyendo «Amor, deseo y misterio en Corea:»

España, Japón, la Chastain y los Oscars.

Lo sabíamos a principio de semana. ¡Qué alegría!! Tres grandes de muestro cine, Penélope Cruz, Javier Bardem y Alberto Iglesias, conseguían una nueva nominación para los Oscars. Y ya van cuatro. Cada uno de ellos. Y muy merecidas. Orgullo de España. Como Nadal en el Tenis, nuestro “Dream Team” patrio cinematográfico volverá a Hollywood para defender nuestra esencia. Y bien merecido. Porque ellos lo valen. Porque ellos son genialidad. Talento. Grandeza. ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Y bravo! No ganarán. No importa. Pero su mera presencia ya es toda una grandeza.

Sigue leyendo «España, Japón, la Chastain y los Oscars.»