La taquilla española está que arde… Sí. Y gracias a dos héroes que no pueden ser más opuestos y necesarios. Javier Bardem y Tadeo Jones. Dos nuevos ejemplos del buen momento y la diversidad del cine de aquí, el cual no para de atraer, bendita noticia, espectadores a nuestros cines. Dos héroes cinematográficos que ponen nuevamente de manifiesto el gran momento y la variedad de nuestro cine.
El primero: Javier Bardem. Ese actorazo que no deja de demostrar su inmenso talento sea el filme que se tercie. Intérprete lleno de genio dramático e inmenso olfato de cara a elegir proyectos, cuya mera presencia en un largometraje, lo lleva demostrando durante varios años, es sinónimo de calidad, seguro. Su participación merece bien una entrada.
El segundo, Tadeo Jones. Otro tipo de héroe. En este caso de los más pequeños. Especie de Indiana Jones patrio que divierte a diestro y siniestro a nuestra población más menuda, amén de aquellos padres que les acompañamos, el cual se ha convertido en todo un referente de la animación nacional, así como europea e, incluso, internacional.
Ambos llevan una semana dando alegría a las salas. Yo, por supuesto voy a ver sus sendas películas, en la variedad está el gusto, y esto es lo que me parecen. Vamos con ellas.

«El ser querido.» / «The Beloved.» (Dir: Rodrigo Sorogoyen).
Había ganas de ver «El ser querido». La combinación Sorogoyen, Bardem y Victoria Luengo, más estreno y buenas criticas en Cannes, hacía prever un peliculón. Sin olvidarnos su preselección como candidata de nuestro país a la mejor película internacional de los próximos OSCAR.
Pues la veo. Y me gusta. Mucho. De hecho, hay mucho buen cine. Pero no me encanta. Me explico. Tiene cosas brillantes. Como ese duelo interpretativo superlativo entre Bardem y Luengo, impecables en sus papeles de padre e hija, separados por el pasado, intentando encontrarse a través del perdón. Hay secuencias para el recuerdo: como ese inicio, con un crescendo en tensión perfectamente orquestado, así como esa escena magistral en pleno rodaje de la película que padre e hija intentan rodar sobre el SAHARA. La cinta desprende amor por el cine por los cuatro costados. Se siente perfectamente cómo es un rodaje. Y goza de interés tanto en su temática como en su desarrollo. Hasta ahí, bien. Es más, muy bien. Pero me resulta irregular. Hay momentos en los que vibro y mi corazón y mi mente está con todo lo que está pasando en pantalla. Otros, me desconecto un poco y la narración pierde su magnetismo hacia un servidor. No la llego a encontrar redonda.
En conjunto, me resulta un notable drama en torno a las relaciones personales, inmensamente interpretado. Pero no llega a ser esa película sobresaliente que esperaba con tal jugoso material. Le falta, personalmente, foco. Habiendo grandísimos momentos como los hay, le sobran, siempre es una apreciación personal, no lo olviden, ciertas escenas y secuencias que ralentizan el ritmo y la narración.
La habían comparado con la que fue mi película favorita del año pasado, «VALOR SENTIMENTAL», con la que comparte totalmente temática, es verdad, pero me quedo con la maravilla nórdica de Joaquin Trier, sin desmerecer el valioso filme de Sorogoyen.
En cualquier caso, muy buen cine español. Y con un Javier Bardem de premio. Su recital interpretativo es de órdago. Ganará el Goya. Muy merecido, sin duda. Creo que sólo por ello, bien merece su visionado.

«Tadeo Jones y la lámpara maravillosa». (Dir: Enrique Gato).
Si Javier Bardem es un referente para el cinéfilo adulto que se precie de este país, Tadeo Jones lo es para los más pequeños de la casa, ya que es un personaje más que cotidiano de nuestra filmografía. ¿Que qué tal su última entrega? Pue muy en la línea de Tadeo Jones. Buena animación, personajes entre descabellados y entrañables y una trama lo suficientemente entretenida y divertida, en torno a la búsqueda de la lámpara maravillosa, aunque su humor está siempre rozando la línea de lo jocoso y lo ridículo, como para ser un buen rato.
Pues eso, pasamos una tarde agradable en familia. Sin más. No es PIXAR, pero para ser un producto de la animación de nuestro país, más que digna la cosa. De hecho, se va viendo como la producción va mejorando, y, a pesar de no tener presupuestos estelares, el resultado es más que digno. No es «TOY STORY 5», pero si un más que correcto producto para estas tardes de septiembre antes de que los más jóvenes se lancen de lleno al curso escolar. Vayan si tienen peques o son seguidores de la franquicia, eso sí, nunca en otro caso.
Lo dicho, mis queridos «hoymevoyalcinemaniacos»… Elijan a Bardem o a Tadeo Jones, vayan al cine, más si es de nuestra producción.
