Voy a ver “Nina”, última cinta de Andrea Jaurrieta, cinta con esencia de western con tradicional trama de venganza, ambientado en el País Vasco en una actualidad cercana, con ecos de Almodóvar y Hitchcock, y salido de la interesante mirada creadora femenina de su joven directora. Independientemente de lo que me haya parecido o no, lo sabréis un poquito más adelante en unas líneas, constato, una vez más, la buena salud y la gran variedad de nuestro cine, que temporada tras temporada no deja de sorprendernos con productos menos convencionales e inclasificables, que acarician el riesgo y no tienen miedo al estrellarse, amén de llenos de sensibilidad, emoción y grandes dosis de lenguaje cinematográfico.
Más, desde la llegada de un numeroso grupo de creadoras (Carla Simón, Elena Pérez Riera, Pilar Palomero, Clara Roquet, Arantxa Echevarría, Estébaliz Urresola, Alauda Ruiz De Azúa, … además de la anteriormente mencionada Andrea Jaurrieta, entre otras) que están dotando al panorama cinematográfico actual, repito, de gran y diverso cine, del que los espectadores ávidos de calidad en pantalla estamos disfrutando un montón.
“Nina” es otro buen ejemplo de ello. He aquí lo que me parece.

“Nina” (Dir: Andrea Jaurrieta):
Hay muchas cosas que me gustan en “Nina”, la historia de una mujer que volverá al pueblo de su infancia con el objetivo de desenterrar el pasado y rendir cuentas con aquel que le hizo daño. Me gusta esa mezcla de géneros que bebe fundamentalmente del drama y el western con esa historia de venganza que, aunque ambientada en el norte de España, nos recuerda al más duro “Far west”. También me gusta la cantidad de influencias y referencias cinematográficas que vemos en cada uno de sus planos, que nos hacen pensar en autores tan diversos como Hitchcock o el propio Almodóvar. Me convence asimismo la potente y cuidada mirada de su directora la cual genera planos de gran belleza estética potenciando siempre la dura esencia de la historia. Mi elogio también para sus actores, fantásticos, aunque es su total protagonista, la siempre eficiente y fantástica, Patricia López Arnáiz, la que se lleva toda mi atención, perfecta como esa mujer con ansia de venganza. Todo mi aplauso, igualmente, para la redonda partitura de Zeltia Montes, que me recuerda al mejor Bernard Herrmann, y que llena de misterio y suspense al total de la cinta. Y ese rojo, la presencia de ese rojo, lleno de símbolos, que planea durante todo su metraje…
Disfruto de su visionado y me parece una potente, cuidada y notable película. Si bien me resulta imperfecta, hay algo en el desarrollo de su trama en el que hecho en falta un poco más de complejidad y emoción, cada uno de sus fotogramas tiene mi atención, resultándome un más que valioso e interesante drama. Con suficiente fuerza y originalidad como para gozar de mi aprobación y disfrute.
Seguiré la pista de Andrea Jaurrieta. Como lo seguiré haciendo con todo ese grupo de jóvenes directoras que están enriqueciendo el panorama cinematográfico actual y que gozan de toda mi admiración. Ojalá llenen la cartelera de miles y miles de proyectos. Yo prometo no perdérmelos.

Leí Western y pensé que ibas a hablarme de ‘Hasta el fin del mundo’, la película de Viggo Mortensen jejeje
Menos mal que estás tú para ponernos al día con las novedades, qué alguno como yo, está muy perdido en estos temas…
Tiene buena pinta la historia de Nina, anotada quedó, claro que sí.
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Gracias por leerme siempre y por tener siempre un comentario para el blog. Eternamente agradecido. 😉
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