Emma Stone y las fantásticas “Pobres criaturas” de Lanthimos.

            Si algo caracteriza al cine de Lanthimos es por no dejar indiferente a nadie. Desde su aparición en la escena cinematográfica con la transgresora “Canino” no ha dejado de sorprender a aquel espectador ávido de un cine autoral de original impronta, que deje un tanto en shock al acomodado espectador. De su talentosa, brillante y un tanto irreverente y marciana mente han salido experimentos fílmicos, creo van más allá del concepto de película, tan interesantes como provocadores, como los son “Langosta”, “La favorita” o “El sacrificio de un ciervo sagrado”, entre otras.

            Ahora le toca el turno a su nueva y rompedora creación, la alabadísima “Pobres Criaturas” (León de Oro en Venecia y 11 nominaciones a los OSCAR, incluyendo película, director y actriz), a la cual se le tenía muchas ganas y para la cual  ha requerido de la ayuda de una de sus actrices fetiches, además de colega y gran aliada, la, por otro lado siempre enorme, Emma Stone, actriz que nos ha hecho disfrutar de lo lindo gracias a su enorme talento interpretativo, su simpatía y belleza, carisma y encanto, amén de su riesgo, ya que cada vez abandona más su imagen de “chica buena / amiga de todos” para adentrarse en proyectos interpretativos que requieren de gran valentía, entrega  y arrojo. Todo un plus para mí. Este es uno de ellos. La jugada le sale perfecta, ya que consigue una de las interpretaciones más potentes y uno de los personajes más innovadores y conseguidos de lo que este servidor ha visto últimamente en pantalla, ya que su Bella Baxter es de esos caracteres para el recuerdo.

            Vamos, pues, con mis impresiones de la, os adelanto, fantástica y arriesgada “Pobres Criaturas”.

“Pobres Criaturas” / “Poor Things” (Dir: Yorgos Lanthimos):

Disfruto muchísimo de “Pobre Criaturas”. No sólo porque es todo un derroche de creatividad y virtuosismo audiovisual, sino porque su imaginativa y muy original historia y su potente discurso social me atrapan de principio a fin. Todo desborda talento creativo. Cada detalle de su cuidada producción no se escapa del calificativo de impecable. Desde ese vestuario de corte punk-victoriano pero que parece haber salido de la cabeza de Björk. A esos oníricos y futuristas escenarios, con ecos a “Metrópolis” y al mejor Terry Gillliam, a pesar de ser una película de época más en la línea de “La edad del Inocencia”. A esa música de carácter naif e infantil, tan delicada y minimalista, como arrebatadoramente naif. O esa fascinante fotografía, entre el más historicista e hipnótico blanco y negro y el híper cromatismo de sensaciones más fantasiosas. Todo es un puro regalo para los sentidos.

Qué decir de esa loquísima y casi surrealista historia de esa mujer, reinvención del mito de “Frankenstein”, que volverá a la vida siéndole trasplantado el cerebro de su propio bebé y que, ayudada por su Científico Creador/“Dios” y su entregado y enamorado becario, intentará volver a vivir en la sociedad que antes tan poco le dio. Una mujer, de cuerpo adulto y mentalidad de bebé, que verá en sus ansias de aventura y de experimentación todo un revulsivo para lanzarse a los salvajes designios de una sociedad encorsetada y llena de injusticias, como de irracionales y absurdas normas y condicionamientos sociales. Un periplo que servirá para poner en relieve un claro mensaje a favor de la experimentación (tanto en la ciencia como en la vida en todos sus registros) como único modo de conocimiento, así como de realización personal, y en contra de las normas y los prejuicios sociales como absolutos obstáculos de la libertad y el disfrute/goce humano. Un discurso de claro carácter feminista y que hace hincapié en la falta de libertad sexual y vivencial a la que ha sido sometida la mujer en favor de una figura masculina que no sólo no le ha temblado el pulso a la hora de someterla, sino también a la hora de crear una sociedad desequilibrada en la que ELLOS siempre han podido gozar y disfrutar de todo cuando ELLAS apenas de nada. Eso resumiendo muy mucho una cinta con mil lecturas (la desigualdad social, el socialismo como única vía de igualdad humana, lo absurdo de las convenciones sociales, etc…) y que es todo un JAQUE MATE a los aburridos límites de la moral más conservadora y demodé.

Pero, por encima de todo, siendo casi imposible, sobre todos y cada uno de los elementos de esta inteligentísima, llena de sentido del humor (hay momentos realmente hilarantes) y originalísima y desconcertante cinta (no para todos los gustos; absténganse espectador mojigatos y alérgicos a las experiencias diferentes) está esa dupla formada por ELLA la actriz y ELLA el personaje: EMMA STONE-BELLA BAXTER. Hacía tiempo que no veía en pantalla un personaje/interpretación tan potente y fuera de cualquier cosa imaginada. Una simbiosis para el recuerdo de esas que dejan marca. De ellas es la película y de ellas es esta valiente y desprejuiciada propuesta (atención a una desinhibida y estratosférica Emma Stone que se deja la piel en el asador) no a la altura, ni por dificultad ni por riesgo, de todo interprete ni de todo espectador. Todos los premios de la temporada deberían de ser suyos. Su interpretación y su fascinante, complejo, irreverente, desprejuiciado, valiente, inteligente, estratosférico, magnético y en definitiva magnífico personaje formará, desde el día de su estreno, parte de la historia del cine. Y es que Bella Baxter, mil gracias Mrs. Stone, es mucho. Pura maravilla. Y si no, vayan y compruébenlo en el cine. Bella Baxter, Emma Stone, Lanthimos y sus «Pobres Criaturas» les dejarán todo menos indiferentes. Avisados quedan, mis queridos «hoymevoyalcinemanicaos».

5 comentarios sobre “Emma Stone y las fantásticas “Pobres criaturas” de Lanthimos.

  1. Una crítica con tanto talento como la película, 100% de acuerdo. Es una experiencia muy biestable, o entras o no, pero si te gusta la propuesta es una maravilla, un desborde de todo, un despliegue alucinante. Gracias a todos los involucrados por recordarnos lo bonito y sorprendente que puede ser el cine, por hacernos pensar y por entretenernos.

    Y ya a otro nivel está Emma Stone, no hay adjetivos: la interpretación más brillante que recuerdo en mucho tiempo. Emma, me arrodillo ante tu demostración.

    Gracias Felipe por verbalizar tan bien todas las sensaciones que produce esta joya.

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    1. Totalmente de acuerdo, yo no sabía absolutamente nada de lo que iba y salí un tanto desconcertado y a medida que pasan los días la voy interiorizando como una grandísima obra, con una mezcla de talento, originalidad y valentía difícil de superar.Yo también creo que Emma Stone se merece todos los premios.

      Un saludo

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