Mi película 10 (y un gran divertimento)

Llevamos una temporada de órdago. Un final de año en el que no paramos de ver buen y sobresaliente cine. De los inteligentes y mordaces “Parásitos” coreanos, al “Joker” más siniestro de su “majestad” Joaquin Phoenix, de la adrenalina en vena de “Le Mans 66”, a ese mastodóntico homenaje al cine que es “Érase una vez…en Hollywood” de “monsieur” Tarantino o el que se marca al Nueva York de sus ojos el recuperado Woody Allen en “su día lluvioso”. Todo eso por no mencionar el mejor cine europeo, presente en nuestras carteleras con grandes e interesantísimas películas como “Retrato de una mujer en llamas”, “Los Miserables” o “Sorry we missed you”. Qué decir del más variado y valioso panorama nacional con obras tan diversas e interesantes como el mejor “coming back” del maestro  Almodóvar, con su “Dolor y Gloria”, o la dolorosa, esta no del manchego, de Pedro, pero igual de sobresaliente, “La trinchera infinita”, sobre la guerra civil española, tema compartido por la más que notable “Mientras dure la guerra” del ecléctico Amenábar, así como el cine más rompedor y novedoso que nos muestra propuestas tan interesantes y estimulantes como “Los días que vendrán”, “Lo que arde” y “Ventajas de viajar en tren”.

Pues cuando ya tus ojos, tu corazón y tu mente han podido disfrutar de todas ellas, llega otra película y consigue el más difícil todavía, superar todo lo anterior. Aparece esa pequeña gran obra que te deja en “shock”, de calidad, total. Esa cinta 10. Esa obra redonda. Magistral. No porque sea mucho mejor que las otras sino porque para ti (insisto, siempre para uno, que los gustos son los gustos y cada cual es cada cual) no hay nada en ella que sobre ni falte, sino que, al contrario, todo en ella vale y en tu visionado tiene un por qué. Esa obra que te trastoca y te llega hondo. Te noquea y te deja KO. Y que, cuando sales del cine, solo quieres volver a ver, amén de recomendársela a todo el mundo. Últimamente esa sensación la había tenido con películas como “Roma”, “Call me by your name”, “Cafarnaum” o “La La Land”, por poner algún ejemplo. Vuelvo a gozar de ese mismo placer esta semana en la sala oscura. La película se llama “Historia de un matrimonio” y es brutal. Hablo luego de ella (lo mejor siempre para el final). Antes os recomiendo otro más que disfrutable filme: “Puñales por la espalda”.

 “Puñales por la espalda” / “Knives out” (Dir: Ryan Johnson):

Voy a ver el que fue otro de los éxitos del último Festival de Toronto y lo paso en grande. Disfruto de lo lindo con esta especie de versión “Live” del popular juego de mesa “Cluedo”. Una película cuyo guion bien podía haber escrito Agatha Christie y protagonizado Angela Lansbury con su popular Señorita Fletcher. Una especie de “La ratonera “meets” Se ha escrito un crimen”. De hecho, se trata de un “Whodunit”, como dirían los ingleses, o un “adivina quién ha sido” en nuestro más cercano castellano. La acción trascurre en una casa. Allí se ha cometido un crimen. ¿O fue suicidio? El de Harlan Thrombey (Christopher Plummer), reconocido escritor de novelas de intriga y misterio. Concretamente la noche de su 85 cumpleaños, tras la fiesta a la que estaban invitados todos sus familiares además de los miembros del servicio, como su ama de llaves o su enfermera. Cualquiera puede haber sido el asesino. El inspector Benoit Blanc (Daniel Craig) está allí para ello, para intentar resolver lo que parece un auténtico galimatías. ¿Lo conseguirá?

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            Rodada con un estilo visual y una ambientación de lo más retro (que crea una atmósfera de lo más total), poniendo en imágenes un inteligentísimo, ágil e híper ameno guion, “Puñales por la espalda” se erige como un gran entretenimiento de alta calidad (de hecho, la revista “Time” la ha incluido como una de las 10 mejores películas del año), muy recomendable para todo el que busque una tarde de disfrute o “escape” en el cine. Una divertida, mordaz, llena de ciertas dosis de sarcasmo e inteligencia y, por qué no, de gran crítica social (no seré yo spoiler, no) cinta que yo recomiendo absolutamente. Cine de evasión que sobresale gracias a un reparto perfecto lleno de caras conocidas como Chris Evans (el capitán América), Jamie Lee Curtis, Don Johnson (sí, el de “Miami Vice”), el siempre grande Michael Shannon o una divertidísima, en un perfil de pija que no le habíamos visto hasta ahora, Toni Colette. Pero, aunque todos brillan, si alguien sobresale entre todos, y mira que es difícil, es el siempre perfecto Daniel “007” Craig, o más conocido por ser el chico “Bond”, estupendo como el inspector investigador y la cada vez más de moda, no me extraña, brilla en toda la cinta, la chica de moda, Ana de Armas, como enfermera jefa. En definitiva, una recomendable notable (plus) película para todos aquellos que quieran evadirse y pasar una entretenida tarde de buen cine.

 

“Historia de un matrimonio” / “Marriage Story” (Dir: Noah Baumbach):

Sí “Puñales por la espalda” es notable, “Historia de un matrimonio” es Sobresaliente. Qué digo, matrícula. Se trata de la nueva película del cineasta independiente Noah Baumbach y va de un matrimonio o, mejor dicho, de la ruptura de este. Ella (Scarlett Johansson) es una actriz que tuvo su gran momento de fama gracias a varias incursiones cinematográficas, éxito que decidió abandonar por seguir los pasos de un emergente, en aquel entonces, director teatral. Han pasado varios años y él ya es un reputado y afamado creador de la escena neoyorquina y ella la principal intérprete de su compañía teatral. Se han casado y han tenido un hijo al que aman profundamente. Pero han decidido separarse. El problema está, y ahí radica lo más interesante de la cinta, en que la pareja se sigue queriendo y aunque quiere dar fin a su historia como matrimonio de la manera más respetuosa y civilizada posible, no será posible por una cuestión de egos, lo cual hará que el proceso se convierta en toda una absoluta locura, en la peor de las torturas, en una verdadera “carnicería” en la que el “yoísmo” y las malas decisiones acaben destruyéndolo todo.

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         El resultado creado por Mr. Baumbach es perfecto. Todo rezuma verdad, emoción e inteligencia. El guion es redondo y sintetiza perfectamente, con un uso de la elipsis ejemplar, el final de esa bonita historia de amor. Sus actores se dejan la piel, el alma y todo, regalándonos dos, si no LAS DOS, con mayúsculas (con permiso de Joaquin “JOKER” Phoenix), mejores interpretaciones que he visto este año. Tanto Scarlett Johansson como Adam Driver lo bordan y crean dos personajes llenos de carisma de los que, gracias a su buen hacer, nos mostrarán una gran infinidad de aristas de su compleja personalidad, así como un abanico infinito de emociones, que nos permitirán saber perfectamente quiénes son. Unos Scarlett y Adam perfectamente secundados por Laura Dern y Alan Alda (amén del resto del reparto) como dos abogados que, desde dos diferentes tácticas y maneras de ser, abordarán la defensa de su caso judicial de separación y divorcio. No me importaría nada ver ganar a los cuatro en las categorías de actor, actriz, secundario y secundaria este año en lo Oscar. Sería perfecto.

Te ríes (y mucho), gracias a un fino, agudo e inteligente sentido del humor, lloras (mucho más, preparen los “cleanex”, más si tiene hijos) por lo tremendo de la situación y la historia, te emocionas, te conmueves, te asustas, te acongojas, sufres, sientes todo lo que hay que sentir con esta pareja perdida en ese callejón sin salida en el que ojalá nunca se les hubiera ocurrido entrar. Hay escenas hilarantes, en las que incluso sueltas una carcajada, las hay aterradoras, de las que te hielan la sangre y te dejan sin palabras, hay hasta un número musical, ese “Being Alive”, de Stephen Sondheim, que tan bien canta Adam Driver y que tan “mejor” está metido en la trama… en fin, hay drama, comedia, risas, lágrimas, amor, desamor, cariño, odio, o, la vida misma. Un trocito de realidad que se te agarrará al corazón y que, desde ese brillante comienzo donde se nos presenta a los personajes, hasta ese perfecto y sencillísimo, pero potentísimo final, no te soltará. Un 10. Rotundo. Una sencilla (como su genial banda sonora, firmada por Randy Newman, que tan bien le acompaña al metraje) pero magistral película. Sin más. Al menos para mí. Yo no me la quito de la cabeza.  La tienen en algún cine de sus ciudades (tiene un estreno limitado) y, si no, en Netflix (estará disponible en el catálogo desde el próximo día 6 de diciembre). En cualquier caso, si realmente les gusta el cine, no se la pierdan. Estoy seguro de que les encantará, tanto o más, espero incluso, que a mí.

 

 

4 comentarios sobre “Mi película 10 (y un gran divertimento)

  1. Demandamos el programa de radio de esta semana 😃 y yo añadiría a la lista al irlandés. La de los puñales vetadísima, ese director es tabú desde la perpetración de Star Wars 😂😂 Tomo nota de la historia matrimonial, han llegado muy buenas críticas y tiene ya el “Felipe seal of approval”

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