Ya os comenté en el último post que os tenía un tanto abandonados. Que mi vida un tanto “Almodovariana”, esa la de ir de aquí para allá, de allá para acá, pensando en mil y una cosas y siempre a dos mil por hora, me había impedido pasarme por estos lares a comentaros mis últimas actividades cinematográficas. De este modo, tenía pendiente hablar de Torrente presidente, de lo que dieron de sí los OSCAR, así como de los castores robóticos de PIXAR. Pues no se hable más. Al lío. Aquí os dejo unas pequeñas impresiones, a modo de “tutti frutti” cinéfilo, de todo ello. Así quedaría la cosa.

“Torrente presidente” (Dir: Santiago Segura):
Empiezo diciendo que me alegro un montón de que Santiago Segura esté llenado las salas con su “Torrente Presidente”, porque al cine español le viene de maravilla y porque encuentro a Santiago Segura una persona de lo más inteligente, emprendedora y divertida. Que se llenen las salas es siempre una gran alegría para cualquier cinéfilo de pro que se precie. Todo mi aplauso para tal odisea.
También afirmo que tenía ganas, dado el boom mediático en torno a ella, de ver esta la nueva entrega de su emblemático personaje Torrente.
Dicho esto, también diré, que no salgo con una opinión clara de su visionado. No puedo decir que no me haya entretenido, ni que no me haya reído con ella, mucho. Que, como sátira social y política, dándole caña a todos los partidos, algo que me parece fenomenal, es muy inteligente y aguda. Y que hay situaciones y puntos para la carcajada absoluta. Me río mucho, vaya.
Igual que la encuentro divertida, inteligente y mordaz, a veces me parece un rato chabacana, facilona y un tanto al límite de lo políticamente correcto. Aplaudo su crítica a todo contra lo arremete, a la vez que me asusta que haya gente que lo vea como un simple divertimento y como un modelo casposo a seguir. El director mismo escribe muy inteligentemente al principio de la película “Irresponsablemente dirigida por Santiago Segura”, algo súper sensato, que dice mucho de él, porque yo me balanceo toda la película entre sentimientos de genialidad satírica y sentimientos de irresponsabilidad social.
En cualquier caso, aunque cinematográficamente no sea, personalmente, gran cosa, como comedia he de decir que me divierte un rato. Santiago Segura sabe como sacarnos la carcajada y lo consigue, aunque me ruborice y me lleve las manos a la cabeza el mismo número de veces.
¡Ah, y atención al sinfín de cameos en pantalla! Un delirio.
En definitiva, ni sí, ni no, … ni, todo lo contrario, …

LOS OSCAR:
De los premiados en los OSCAR hay que decir que poco puedo objetar. Los ganadores me parecen más que lógicos. Muy a favor que se premie el gran cine de Paul Thomas Anderson, así como su brillante y vibrante “Una Batalla tras Otra”. También que “Valor Sentimental”, mi película favorita de las que vi el año pasado, se alce con el premio a la mejor película en la categoría internacional. Así como muy a favor de Jessie Buckley y Amy Madigan como actrices principal y secundaria. Las dos han demostrado su valía con creces. Y justo era su premio.
Quizá, mi reproche estaría en los actores. Nada que objetar al buen hacer de Michael B. Jordan ni al de Sean Penn, pero, personalmente, Timothée Chalamet y Stellan Skarsgard eran mis favoritos.

“Hoppers” (Dir: Daniel Chong):
Y de los castores de PIXAR poco puedo decir que no sepáis ya, que PIXAR nunca falla, y vuelve a no hacerlo con esta película para toda la familia, que se presenta como una mezcla entre AVATAR y ROBOT SALVAJE, con una historia de salvar la naturaleza en la que unos castores robotizados tendrán mucho que ver, y que, aparte de tener una magnífica animación, señal de la casa PIXAR, está llena de buenas ideas, un entretenidísimo y original guion, así como un bonito mensaje de cooperación, si lo que queremos es salvar nuestro mundo. Vamos, que muy bien, que nos gustó a todos, y fuimos, como no, en familia. Otro tanto para la productora del flexo.
Pues nada más. Espero que os haya gustado mi variadito. Deciros que no sé si tendré tiempo a escribiros en las vacaciones que empiezan ya mismo, pero que, si no lo hago, prometo ir al cine, y venir cargado a al vuelta de mucho relajo y de más información cinematográfica. Sea cuando sea que vuelva a escribir, hasta entonces. Y aprovechen para ser felices y para, como no, ir al cine, misqueridos “hoymevoyacine manicos”.
