Veo dos películas de dos nacionalidades diferentes. Una iraquí y la otra de Taiwán. Ambas comparten el hecho de que fueron estrenadas con éxito en diferentes secciones del anterior Festival de Cannes. También el que las dos fueron seleccionadas en la “shortlist” de las películas candidatas a la mejor película extranjera, aunque no terminaron, pese a su enorme calidad, entrando en la terna de las cinco finalistas. También, comparten que ambas son protagonizadas por dos niñas, que, desde su ingenuidad y su naif mirada, tratan de sobrevivir en el mundo hostil, aunque en dos realidades diferentes, las que les ha tocado vivir. Las dos me gustan mucho. Son fantásticas. Tan demoledoras, como poéticas y bellas. Tan duras como bonitas. Salgo del cine agradecido por haber podido disfrutar de una buena sesión doble y por ser consciente, una vez más, de la privilegiada situación personal que tengo y puedo disfrutar cada día. No lo olvidemos nunca.
Esto es lo que me parecen.

“La tarta del presidente” / “The birthday´s cake”. (Dir: Hasan Hadi):
Muy dura pero muy buena es “La tarta del presidente”. Película iraquí que sigue los pasos de una niña que es seleccionada por azar en su escuela para realizar una tarta en honor del 50 cumpleaños de Sadam Husein, algo que le resultará una auténtica odisea, ya que apenas tiene medios para poder sobrevivir, como para hacer un pastel. Acompañada por su abuela, quien le guiará en una peregrinación absoluta, tratará de conseguir los codiciados ingredientes (huevos, harina, azúcar y levadura), paradójicamente tan cotidianos parta nuestra sociedad occidental, y, de este modo, no ser castigada por su autoritario profesor y su desquiciante sistema socio-político. Algo que le llevará a descubrir un país, ese en el que vive, nada humanitario, absolutamente injusto y despiadado con los más necesitados. Aun así, ella no se rendirá y, tomando forzadas decisiones con las que muchas veces no está de acuerdo, tratará de conseguir su objetivo a la vez que intentará sobrevivir ante una sociedad machista, dictatorial y carente de innumerables valores humanos, a lo que se une la terrible situación del conflicto bélico con la comunidad internacional, de eso tan horrible para la población civil llamado guerra.
Triste. Dura. Realista. También bonita. Y muy inteligente en su foco de denuncia en una historia que es casi como un cuento, en el que seguiremos los pasos de nuestra protagonista sin pestañear, a la vez que asistimos horrorizados al retrato de una sociedad en la que el abuso de los más débiles, más si eres mujer, es el pan de cada día.
Atención a la magistral interpretación de su joven protagonista. Qué mirada. Qué sutileza interpretativa. Qué bonito personaje y qué maravillosa interpretación. ¡Ah, y qué decir de ese incondicional gallo!
Muy recomendable.

“La chica zurda” / “The left-handed girl”. (Dir: Shih-Ching Tsou):
Me encanta también “La chica zurda”, película producida por el gran Sean Baker, la cual tiene su sello indiscutiblemente, que nos traslada a Taipéi, en Taiwán, ciudad donde una madre y sus dos hijas se acaban de regresar para empezar de nuevo, tratando de sobrevivir a una situación personal y familiar difícil. Rodada con sencillez, pero con sutileza, con un I-Phone, con un brillante montaje, hecho por el propio Sean Baker (¡qué mano!), a base de inteligentes elipsis, el resultado es tan conmovedor como bello. La poesía de sus coloridas imágenes, unida a su también colorida, minimalista y juguetona banda sonora, que muestra su vibrante y enérgico Taipéi de una manera bellísima, unida a su original e interesante historia, hace del resultado algo de lo más disfrutable y plausible.
Geniales sus tres personajes principales. Esa madre perdida en los abismos de la maternidad y de las deudas económicas y existenciales de la vida. Esa hija adolescente llena de rabia e incomprensión, toda una bomba de relojería capaz de arrasar con todo. Y, sobre todo, esa niña a la que hace referencia el título, que, desde su candidez e ingenuidad, un tanto ausente a lo que pasa a su alrededor, te atrapa desde el primer fotograma y te encandila. Maravillosa. Tres bonitos caracteres, tres actrices inmensas.
Original, poética, bella y muy incisiva en esa denuncia de un país injusto y machista, que también arremete de manera arrolladora con los más débiles, más si esos débiles, son mujeres.
Muy recomendable. La disfruté de principio a fin. Cine de autor de calidad y de potente mensaje. Si aman el cine, disfruten de ellas, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”. Yo, lo hice.
