La semana pasada salimos de dudas. Conocimos, después de mil y una especulaciones, las nominaciones definitivas para los OSCAR de este año. No fallaron, entre ellas, las dos actrices favoritas para alzarse con la estatuilla este año, dos intérpretes inmensas, que vienen demostrando con creces que su talento interpretativo es enorme y que merecen estar en el grupo de las muy grandes.
Me refiero a la siempre fantástica Jessie Buckley, actriz británica que nunca te deja indiferente, quien, habiendo sido nominada por “Hamnet”, parte como clara favorita, y Rose Byrne, intérprete australiana de igual solvencia ante las cámaras, la segunda en las apuestas, quien ha conseguido su distinción por su complejo trabajo en “Si pudiera, te daría una patada”. Curiosamente ambas ganaron sendos globos de oro como mejor actriz dramática y actriz de comedia, respectivamente, en la última edición de estos galardones. Habrá que esperar al próximo día 15 de marzo para ver quién se lo lleva, con permiso de la fabulosa Renate Reinsve, la tercera en discordia, el gato, o quizá, mejor dicho, la estatuilla al agua.
Tengo muchas ganas de ver sus alabados trabajos, así como las películas que protagonizan, las muy también aclamadas “Hamnet” y “Si tuviera piernas, te daría una patada”. Consigo hacerlo finalmente. Esto es lo que me parecen.

“Hamnet” (Dir: Chloé Zhao):
Empiezo diciendo que “Hamnet” es una película sobresaliente. Bellísima en forma y potente en fondo. Habla de el dolor en la paternidad. Y lo hace de manera brillante, centrándose en la relación de William Shakespeare y su esposa Agnes y los hijos que tuvieron ambos. La dirige Clhoé Zhao, quien me maravilló con su anterior obra, “Nomadland”, volviendo a demostrar en esta su nueva creación que tiene sensibilidad a raudales a la hora de enfrentarse con el drama. De hecho, el resultado es muy bueno, siendo esta su nueva obra una película llena de belleza, poesía y magia, sin perder en ningún momento sentido de la realidad y de la tragedia.
Me encanta su puesta en escena, verista y muy conseguida. Su fotografía y su música, de sensibilidad y lirismos máximos. También me atrapa su historia. Y su redondo final me desarma. Lo de las actuaciones es punto y aparte. Mescal vuelve a demostrar por qué es uno de los actores de la actualidad. Una vez más, perfecto. También el resto de los secundarios. Pero es Jessie Buckley la que está inmensa, como esa madre herida, destrozada, en una interpretación magistral que debería claramente darle el OSCAR. Ella está perfecta.
Sorprendentemente, no es una película fácil. Es seca. Terrenal. Directa. Minimalista. Sencilla. Parca. Nada mainstream. No cae en las convenciones fáciles de los dramas hollywoodienses carne de estatuilla dorada. Es descarnada. Árida. Sin perder en ningún momento poesía.
Si bien todo lo que he dicho es muy positivo y es lo que siento, pareciéndome una obra enorme llena de calidad e inteligencia, pensaba que me iba a entusiasmar hasta el arrebato. No me ocurre. Me gusta mucho. Muchísimo, es más. Pero no me encanta. No les puedo decir por qué, pero eso es lo que me pasa.

“Si pudiera, te daría una patada” / “If I had legs, I´d Kick you” (Dir: Mary Bronstein):
Aunque Jessie Buckley es, personalmente, quien debería ganar este año como mejor actriz, no puedo decir que la actuación de Rose Bryrne lo desmerezca. De hecho, está también inmensa como una madre arrollada por la maternidad, tratando de conciliar su vida profesional y personal, con una hija enferma y un marido ausente. Ella es, sin duda, lo mejor de la película. Se deja la piel y el alma tratando de dar vida a esta mujer desquiciada que no puede más con su día a día.
Si bien su actuación consigue todo mi aplauso, no lo hace el filme. Salgo angustiado y no consigo empatizar nada, a pesar de su terrible situación, con su protagonista. Quizá es lo que su directora pretende. Sacudirme. Enojarme. Acongojarme. No lo sé. A mí no me conmueve, me saca. Dicen que es una comedia. A mí me resulta un extenuante drama, con un cierto toque de incomprensible realismo mágico. No la disfruto. Iba con ganas, porque sus críticas son entusiastas. No debo ver lo que ven los demás. Me resulta exasperante y reiterativa. No veo el momento de que este acabe. Cuando veo el primer crédito final, salgo pitando de la sala.
Muy bien Rose Byrne, actriz que, por otro lado, me encanta. El resto del filme, dramáticamente cansino, agotador. Decidan ustedes si la van a ver. Yo les comento lo que a mí me pasa.
Pues lo dicho, mucho filme nominado en la cartelera, que no se han de perder, para sacar sus propias decisiones, que éstas son muy personales y, por qué no, probablemente, o no, equivocadas. Que cada uno es cada uno y tiene sus gustos, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”.
Se os quiere. ¡Hasta pronto!

El trabajo de Jessie es espectacular pero yo estoy todavía alucinando con Renate Reinsve y Valor Sentimental, es otro nivel en mi opinión. No ganará pero perdurará
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