Sofia Coppola y su “Priscilla”.

Sofia Coppola y su “Priscilla”.

Me encanta el cine de Sofia Coppola, lo confieso. Soy muy fan del cine de esta directora desde que me enamoré perdidamente de una de sus películas, su, quizá más aclamada y mayor éxito hasta la fecha, la mágica “Lost in Traslation”. Esa preciosa joya del cine independiente protagonizada por Scarlett Johansson y Bill Murray, llena de sensibilidad, sentido del humor y belleza, que habla de la soledad, la de esas personas perdidas en un momento de sus vidas, las cuales acabarán encontrando la paz a su vacío emocional en personas ajenas, desconocidos a los que les conduce el azar en las situaciones menos insospechadas. Me parece una película preciosa que me hace reír tanto como me conmueve y que, sin duda, ocupará un lugar entre mis películas favoritas del mundo mundial. Poesía puesta en imágenes. Me toca el alma. Sin más.

Si bien es verdad que, aunque sienta que el resto de sus películas no han alcanzado hasta el momento la maestría de la que para mí es su gran obra, todas, desde “Maria Antonieta” a “Las vírgenes Suicidas”, pasando por “Nowhere”, “La seducción” o “The Bling Ring”, tienen algo que me atrapan. Quizá, más que lo que cuenta, es cómo lo cuenta, con ese sentido de la estética inmejorable, lleno de belleza, y ese áurea tan misterioso e hipnótico propio de aquellos que tienen ese toque “cool” y molón al que todos aspirábamos en época adolescente. Sofia lo tiene y se nota en cada uno de sus fotogramas. Su cine tiene algo. Tiene magia. Y a mí, que queréis que os diga, me encanta.

Algo similar me vuelve a pasar con su “Priscilla”. Vamos con ella.       

“Priscilla” (Dir: Sofia Coppola):

“Priscilla” cuenta la relación que tuvo Prisicilla Beaulieau con el ídolo del rock Elvis Presley, desde que se conocieron en la adolescencia de ella, en una base militar norteamericana en Alemania, cuando él ya era una afamada estrella, hasta que llegaron a casarse y vivieron su matrimonio en la mítica mansión de Graceland.

El acierto de Sofia Coppola está en no hacer una narración pormenorizada de todo lo que pasó, simplificada y para un público mayor, sino en centrarse en aquellos momentos claves en los que podría resumirse la misma. Se queda con la esencia de esta, mostrando la cara menos amable del mítico roquero y focalizando en esa la idea de la jaula de oro que debió de suponer aquella experiencia para la que apenas era una niña indefensa enamorada, obnubilada y cegada por las mieles del éxito.

“Priscilla”, la película, es concisa y directa. Nada rebuscada ni compleja. Y vuelve a gozar de ese sentido de la estética que tan bien la directora americana domina. Sus encuadres y las atmósferas que crea son preciosas, perfectas. Lo mismo su gusto musical. Hay planos que enmarcaría para exponerlos. Y me vuelve a fascinar el control que tiene ella de cada elemento que aparece en escena. Hay momentos que son de una belleza y un áurea poética enormes. Y a mí eso me imanta. Me fascina.

También me gustan sus dos protagonistas. Tanto Caille Spaeny, toda una revelación, como el muy de moda Jacob Elordi, están perfectos en sus roles y, en ambos casos, me creo estar viendo al Sr. Y la Sra. Elvis.

Es verdad, que, aunque la disfruto y la veo sin problema, es entretenida y la historia goza de mi interés (no la conocía mucho), no me emociona. Me gusta más el envoltorio que el contenido. Disfruto más de su parte audiovisual que de la narrativa, y, personalmente, creo que un poco más de complejidad y de fuerza en su guion y en la manera de contar la historia no le habrían venido mal. Pero eso es a mí. Nunca lo olvidéis.

Resumiendo, mis queridos “hoymevoyalcinemanicaos”, una cinta notable que vuelve a reafirmar mi amor por el cine de Sofia, aunque sin llegar a ser una de mis favoritas. Si os gusta la directora americana, no os la perdáis. Si no, ya allá cada cual.

4 comentarios sobre “Sofia Coppola y su “Priscilla”.

Replica a hoymevoyalcine Cancelar la respuesta