Tristes y bellas historias de nuestro cine.

 Voy a ver dos películas que tienen mucho en común, aun siendo tan diversas. Las dos son obras de nuestra cada vez más diversa, estimulante y compleja cinematografía española. Ambas son dramas que cuentan bellas y tristes historias. De profunda temática social e, incluso, política.  Interesantísimas las dos. Contando sus fascinantes historias a través de imágenes llenas de enorme belleza. Siendo las dos ejemplos del buen pulso y hacer que nuestro cine está teniendo últimamente. Las dos me hacen pasar una estupenda tarde de séptimo arte. No sabía qué me iba a esperar del todo de ellas, salgo más que convencido de ambas. Vuelvo a casa lleno de pasión artística, de emoción, de vida, ésa la que me proporciona la mayor de mis aficiones. Vamos con ellas.

“O Corno” (Dir: Jaione Camborda):

            Venía de alzarse con la Concha de Oro del último Festival de Cine de San Sebastián, tras los muy positivos previos comentarios ya generados en el de Toronto, donde se estrenó con anterioridad. Así que había interés y ganas por verla. No me defrauda. Al contrario. Salgo tocado y entregado a su aura. A su encanto y magia. Entiendo entonces toda la expectación y el aplauso generado, ya que “O corno” es una bellísima cinta en torno a lo difícil de haber sido mujer en haya sido cual la época, así como del apoyo y solidaridad mostrada entre ellas siempre que éstas lo han necesitado. Es una película de trama sencilla. De interés máximo. Se va cociendo a fuego lento, rematando su efectividad en ese perfecto final que cierra el círculo donde empieza. Sus escenas son sencillas, pero directas, van al grano. También sus diálogos, austeros pero concisos. El tema, sin embargo, potente. Todo ello narrado con una sensibilidad máxima y una dirección impecable que genera bellísimas imágenes que se pegan a la retina. El resultado es el de una película especial, tan terrenal y realista, como sensorial y seductora.

            La historia de una huida. Hacia adelante. O hacia ningún lado. El de una mujer. Que verá cómo la paz de sus días se ve arrebatada de un momento para otro. Mejor saber poco. Incluso, nada. Eso sí, su historia es una interesantísima reflexión sobre la femineidad, en una de sus dobles vertientes de sexualidad / maternidad, con un mensaje claro en torno a lo fascinante, a la vez que injusto, de su universo. A través de la historia de una de esas mujeres, como tantas, que han tenido que sobrevivir por su condición de féminas en ese su mundo de inferioridad de condiciones.

            Bella y triste. También sencilla, original y sincera. Poética a la par. Otra emocionante muestra del apasionante momento que pasa el cine de creadoras en el mundo del audiovisual de nuestro país (Carla Simón, Elena Martín Gimeno, Alauda Ruiz de Azúa, Carlota Pereda,…).

            Me gustó mucho. Le deseo lo mejor. Mucho éxito y público. Muy recomendable.

“Dispararon al pianista” / “They shot the piano player”  (Dir: Fernando Trueba).

            Y de una novel, a un gran experimentado. De la recién llegada Jaione Camborda, al gran Fernando Trueba. Con apenas un café bebido de por medio. De una historia de injusticia social a otra. En este caso de índole política. La de las dictaduras en la América Latina de la segunda mitad del siglo XX. Todo ello a través de la apasionante trama de un periodista musical neoyorquino que cuando  se le encarga la escritura de un libro sobre el apasionante momento de la aparición del “Bossa Nova” en la escena musical del Brasil de los años 50 y su enorme influencia en el jazz americano de esa época, se verá obsesionado por la historia de la desaparición de un talentoso joven pianista brasileño, de nombre Tenorio Jr., del que no queda ni rastro tras dar un concierto en la Argentina dictatorial de aquel entonces.

            La historia de una obsesión y de un momento concreto, tanto musical como político, que es narrado con determinación y buen hacer por Trueba a través de una preciosa película de animación que se beneficia no sólo de esa atrayente narración, sino de sus preciosas imágenes, creadas por la talentosa mano de Javier Mariscal (¡qué bellos sus dibujos!!!),  y de esa maravillosa banda sonora a golpe de “bossa nova” y de estándar de Jazz.

            También muy bonita y muy triste. Nada compleja, pero, como la anterior, igual de fascinante y sentida. Otra pequeña maravilla de nuestro cine. El cual no puede ser más diverso y estar más en plena forma.

            Por muchas pelis así, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”.

NOTA: Deseando ver “Los asesinos de la Luna”, la última de SCORSESE. En cuanto tenga mis primeras impresiones de ella, no lo duden, escribiré sobre ellas tan pronto como pueda. Estén al tanto, pues, mis queridos «hoymevoyalcinemaniacos».

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