¡Ay, la oscuridad!! Esa parte del alma que se aleja de camino correcto, del recto sendero predeterminado por los códigos éticos y las convenciones sociales, que se entrega a la incorrección, a lo irreverente y a lo “destroyer”. A lo no bien visto, a lo violento, a lo obsceno, a lo reprochable, a lo amargo, a lo descerebrado, irracional y extraño. Esa parte que se deja dominar por los instintos más escondidos de su esencia, por las más ensombrecidas condiciones de su naturaleza, por las menos iluminadas y brillantes aristas de su complejo y poliédrico engranaje existencial. El ser humano, con su complejidad, con su ying y su yang, con su cara B enfrentada a su cara A, con su parte más luminosa tratando de ser eclipsada por la ira, la tristeza, la furia, la negatividad, la tempestad, la rabia, …
Sigue leyendo «OSCURAS CRIATURAS.»