Algunas reflexiones sobre los Oscar.

Domingo. 23:00h. Como todos los años desde que tengo uso de razón, siendo bien pequeño (sí, uno fue cinéfilo, desde bien chiquito), me acuesto dispuesto a levantarme para ver a ceremonia de los Oscar. Da igual que me haya pasado el fin de semana esquiando y llegue agotado. Que esté exhausto, porque no he parado en tres días de deporte y turismo, y que muera por dormir. Da igual, insisto. Suena el reloj a las 1:00 horas y un servidor está arriba. Sin pensármelo. De un solo movimiento. Tras una pequeña minisiesta nocturna de menos de dos horas, ahí estoy yo enfrente de la tele, siempre acompañado de “mi doña”, que aparte de ser lo más, es una santa, y me acompaña año tras año en mi desvele cinéfilo nocturno, dispuesto a disfrutar de la gran noche del cine. Y no importa el cansancio. Nada. No cierro en ningún momento el ojo. Me entrego en cuerpo y alma a la ceremonia. Y la disfruto como cuando era un crío y soñaba con algún día en estar allí. Ya soy un “señoro”. Un tanto viejuno. Pero siigo soñando, no lo crean. Por eso que no quede. Pero, mientras eso llegue, me limito a gozar de la ceremonia y a sacar las siguientes conclusiones.

Sigue leyendo «Algunas reflexiones sobre los Oscar.»

Las locuras de Wes y Jennifer.

Siempre me he declarado un ferviente admirador y fan del cine de Wes Anderson, director de cine americano conocido por su peculiar y loco, aparte de estético e inclasificable mundo. Desde que descubrí su peculiar manera de entender el cine, allá hace muchos años, cuando me quedé fascinado por la que es una de sus primeras películas, “Los Tenembaums. Una familia de genios”, no he parado de disfrutar cada una de sus nuevas obras dejándome imbuir de sus inclasificables historias, su peculiar y absurdo humor, y su maravilloso sentido de la estética. Cada una de sus nuevas criaturas es una oda a la ironía y a la socarronería, amén de a la belleza y al gusto elevado a la enésima potencia. Unas me han gustado más que otras, pero en cada una de ellas he disfrutado mucho de su personal universo y de cada uno de sus más personales, aún si cabe, caracteres que lo pueblan.

Sigue leyendo «Las locuras de Wes y Jennifer.»

Mira cómo corren, digo, corro.

Empiezo pidiendo disculpas por mi ausencia estas semanas para todos aquellos que seguís el blog. Ni programa de radio ni posts, pero es que últimamente, y muy en conexión con una de las películas que comento esta semana (“Mira como corren”), mi vida podría titularse de similar manera, “Mira cómo corro”.

Sigue leyendo «Mira cómo corren, digo, corro.»