DIGGER. Desmelenados Iñárritu y Tom Cruise.

Voy a ver lo nuevo de TOM CRUISE. Hay ganas. Más cuando junta sus esfuerzos creativos con uno de los creadores audiovisuales mas interesantes del reciente cine, el mexicano González Iñárritu, del que he disfrutado de muchos de sus filmes, como la original «Amores Perros», las existenciales y bellas «Babel» y «21 gramos», la extrema «El renacido» o la tragicómica «Birdman». Su cine es siempre estimulante, original y potente, algo que me incita a ver cada una de sus nuevas creaciones. Como intento ver todas las apariciones en pantalla del archiconocido actor norteamericano, alguien quien ama el cine, y se nota, y está dispuesto siempre a dar lo mejor de sí en cada uno de sus nuevas aventuras cinematográficas. De arriesgar. De dejarse la piel. Qué decir cuando de promoción se trata. Nadie como él para vender una película, o, si hace falta, salvar el cine, algo que me hace tener por él una admiración y respeto máximo. Devoción total.

En este caso su nuevo filme no va de salvar el cine, sino de salvar el mundo,,, o, mejor dicho, de aniquilarlo. Esto es lo que me parece su muy esperada «DIGGER».

«Digger». (Dir: Alejandro Gonzalez Iñarritu):

Tenía mucha curiosidad por ver «Digger». Más cuando era una de las películas más esperadas del año y más aún cuando había generado críticas de lo más encontradas que iban desde lo de «obra maestra» a «bluf total». Necesitaba tener mi opinión personal. Mi exclusiva y única visión sobre el producto.

Y… ¿Que qué tal? Pues, personalmente, ni una cosa ni la otra. Ni genial ni todo lo contrario. Ni lo más, ni lo menos. En el medio encuentro el término. Me explico. Encuentro súper plausible el riesgo de esta propuesta, inclasificable y absolutamente original, a medio camino entre Wes Anderson y una comedia de Kubrick, que también me recuerda al Lanthimos, no sé por qué, de «Pobres Criaturas». Iñárritu y Tom Cruise se han desmelenado y han ido a por todas en este engendro fílmico tan extraño como poco común, que te deja todo menos indiferente. Cuenta la historia del hombre más rico del planeta, el cual tiene un papel muy importante en esto de salvar el mundo, en un momento de apocalipsis terrenal incontrolable. Me gusta su trama, la original y creativa idea de cómo llevarlo en pantalla, utilizando una meta propuesta de lo más desconcertante y única, y me encanta su crítica anticapitalista en la que pone el foco en esta nuestra humanidad, la cual acabará con nuestro planeta, sólo por conseguir dinero. Su sátira, a veces llena de gran sentido del humor, sobre este mundo salvaje dominado por ricos sin compasión y gobernantes sin escrúpulos, tiene todo mi aplauso.

Pero me agota su naturaleza desmedida, extrema, hiperbólica y esperpéntica. Todo es exageradísimo, gritan muchísimo y hay más ruido que nueces, lo cual acaba pasando factura a esta cinta que te engancha pero te deja agotado, que te interesa pero te machaca, algo que, personalemnte, quita efectividad al largometraje.

Tom Cruise muy bien. Lo da todo. Se entrega en la piel de este magnate podrido de dinero y envenenado de él. Sin duda, lo mejor de la película. De su director, Iñárritu, me quedo más con lo visual que con lo narrativo. Valoro el órdago de ambos, pero no les ha salido jugada ganadora, aunque tuvieran buenas cartas.

Salgo entre el interés por haber visto algo único y la exhaustividad de su intensidad. Ni fu ni fa. Ni blanco ni negro. Bien, pero no genial… lo cual es una pena, porque tenían todo para que lo fuera. Se olvidaron de la máxima de que… «A veces, lo menos es más».

«Verity». (Dir: ):

Si desmelenada es «Digger» no te cuento «Verity», un thriller lleno de clichés y lugares comunes, tan inverosímiles como fallidos. Es verdad que es de lo más entretenido y se te pasa el metraje volando, pero los giros de guion son tan previsibles como, a la vez, dantescos, y todo resulta más poco creíble que «hitchcokiano». Sus tres atractivos actores, una maquiavélicamente juguetona Anne Hathaway, la siempre atractiva y sugerente Dakota Johnson y Josh Hartnett, cumplen. Pero la trama les arroya, no llegando a funcionar nunca este thriller con tintes eróticos, que no termina de pasar de telefilme de sofá y manta. Habla de escritoras y misterios. De novelas y secretos. Recuerda a la muy exitosa «La asistenta», pero como he leído hace poco en un tweet, que me encanta, hace que aquella parezca estar rodada por Hitchcock. Demencialmente rebuscada y artificiosa. Me quedo con Tom Cruise y sus intenciones poco mesiánicas.

Eso sí, os puedo asegurar, que viendo ambas, pasé una estupenda tarde doble de cine. Porque nada mejor que entregarse a una sala de cine y evadirse de todo, más como tenemos nuestra realidad diaria. Así que, háganme caso… y vayan al cine. Palabra de cinéfilo apasionado. Se os quiere, «hoymevoyalcinemaniacos».

Vuestro siempre….

Felipe.

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