Aronofsky se desmelena.

            Darren Aronofsky es sin duda uno de los directores más inclasificables y genuinos de cine norteamericano. Su prestigio le precede y puede alardear de contar en su filmografía de una ristra de filmes que, te podrán gustar más o menos, pero que no te dejan nunca indiferentes. Filmes que se balancean entre el cine más tradicional y el más alternativo y experimental, y en cuyos repartos se suelen encontrar algunos de los mejores actores de Hollywood, todos quieren trabajar con él, convirtiendo cada uno de sus estrenos siempre toda una experiencia. Entre ellas se encuentran “Réquiem por un sueño”, “Noé”, ¡“Madre!”, “La ballena” o, mis favoritas, “Cisne negro” y “El luchador”.

            Ahora, en este su nuevo proyecto, decide dar un giro a su carrera para lanzarse a un cine más comercial, de esencia puramente “Scorseseniana”, que yo, personalmente, tenía muchas ganas de ver. Cuenta para ello con Austin Butler, uno de los actores jóvenes más talentosos y prometedores de la actualidad, como su protagonista. Corro al cine a ver “Bala perdida” en cuanto puedo. Esto es lo que me parece.

“Bala Perdida” / “Caught Stealing” (Dir: Darren Aronofsky):

            Disfruto mucho de “Bala Perdida”, un thriller lleno de humor que me recuerda al cine más joven de Martin Scorsese, de cuya “Jo, ¡qué noche!”, encuentro una influencia absolutamente directa. Cuenta el embolado, salvaje, peligroso y mortal, en el que un joven camarero neoyorquino, un tanto desorientado, atrás promesa del béisbol, se mete cuando decide cuidarle el gato a su vecino mientras éste se ausenta por la muerte de su padre. A partir de ahí desfilará por su vida algunas de las presencias más peligrosas de la variopinta fauna de New York, provocando un entuerto por el que pasearán policías, mafiosos rusos o asesinos judíos, entre otros, … La trama es tan entretenida como delirante y desmadrada. Hay muertes y sangre a cascoporro. También violencia y rock and roll. Me lo paso muy bien. No es una de las obras maestras de Tarantino, pero me provoca un similar violento viaje “montañorusesco”, en el que nada es predecible ni controlado.

            Austin Butler, como el resto del reparto, parten la pana. Se dejan la piel en sus extremos y frenéticos personajes. Disfruto mucho de sus talentosas interpretaciones. También del aire retro-sucio que su director le ha querido dar a la película, que nos retrotrae de manera perfecta al Nueva York de los 90.

            Su metraje se me pasa volando. Me entretengo y disfruto de su acción desmedida y de su delirante trama. También me enternezco, compadezco y empatizo, con su protagonista, a quién el azar le jugará una mala pasada sometiéndole a un periplo descontrolado y mortal, que mandará toda su vida al garete.

            Una locura muy disfrutable. No perfecta, pero muy estimulante. Divertida y amena. Graciosa, alocada y original. Una más que notable thriller del que os puedo asegurar disfruté un montón.

            A Aronofsky no le sienta nada mal su faceta más convencional y para gran sala. Se ve que se ha divertido y ha puesto pasión en el proyecto. Probablemente no esté a la altura de algunas de sus grandes obras, pero no deja de ser por ello una obra valiosa, fresca y plausible.

            Ahí lo dejo, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”. Se os quiere. Vuestra “bala cinéfila perdida”.

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