“La casa” y el arte de Paco Roca.

Hace poco un gran amigo me prestó una novela gráfica de Paco Roca. Había oído hablar de sus cómics, pero no había tenido aún el honor de leer ninguno de ellos. Me adentro en su mundo de viñetas por primera vez. No me gusta. Me maravilla. Lo que encuentro enfrente es un fascinante viaje a los recovecos de la memoria, a las entrañas del alma, al fascinante mundo de los sentimientos. Todo es sensibilidad y belleza. Y me cautiva. Termino su obra deseando ponerme a leer otra. En cuanto antes.

Pero mi segundo encuentro con tan alabado creador no es a través de otra de sus creaciones artístico/literarias sino a través de la adaptación de una de ellas para la gran pantalla. Los buenos comentarios que genera tras su estreno en el Festival de cine iberoamericano de Málaga, los varios premios que se lleva en el certamen, su reparto, encabezado por el siempre interesante David Verdaguer y el que esté inspirada en el fascinante mundo de Paco Roca, hacen que me decante por ella en mi última sesión de cine. Esto es lo que me parece.

“La casa” (Dir: Álex Montoya):

Muy bonita y emotiva es “La casa”, de Álex Montoya. Un drama que funciona perfectamente como análisis de la dificultad de las relaciones familiares y que muestra a las mil maravillas la nostalgia de los recuerdos del pasado. Cuenta la historia de tres hermanos que se juntan un fin de semana en la casa de campo de sus padres para decidir qué hacen con ella, si la venden o la mantienen. Tres días intensos que servirán para poner en evidencia la distancia que se ha generado entre ellos, también el cariño que sigue existiendo, a la vez que reviven los buenos momentos que vivieron en tan bonita morada junto a su patriarca. Días de peleas y diálogos que intentarán generar un acuerdo entre las distantes posiciones. De amores y de odios, de encuentros y desencuentros, de nostalgias y recuerdos. De todo ello habla, con mucha sensibilidad, credibilidad y acierto, “La casa”, sencilla cinta, casi minimalista, que toca el corazón, acaricia el alma.

Yo me engancho a cada uno de sus 80 minutos. Su sencillez y su delicadeza me atrapan. Su mínima pero concisa trama, la sensible mano de su director, la preciosa partitura de Fernando Velázquez y un perfecto reparto, encabezado por un siempre sobresaliente David Verdaguer, son los elementos que hacen que la “receta” funcione. Eso y que está basada en una novela de Paco Roca, lo cual se nota desde el primer instante. Hay verdad, belleza y magia.

Cine español inteligente, veraz, lleno de emoción, también de gracia y al que es imposible no engancharse. A mí, desde luego, me gustó un montón. Y

Así que, que sigan, que sigan viniendo más películas así durante el año, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”….

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