¡Qué grandes son los MINIONS! Esos personajes amarillos tan divertidos, marcianos, caóticos, simpáticos, estrafalarios y locos, como entrañables, cuya esencia está a medio camino entre el cine mudo clásico de corte cómico y la ciencia ficción, entre la comedia más disfrutona y extrema y el mejor cine de animación. Su descubrimiento, allá en “Gru, mi villano favorito”, el inicio de la franquicia, fue toda una revelación. Y lo mejor de todo, es que su gracejo y su magia, no ha perdido nada de efectividad a lo largo de toda la saga. De hecho, voy a ver la última, porque leo cosas muy buenas de ella. Confieso que tenía mis dudas llevado por mi pensamiento inicial de que probablemente la franquicia estuviera ya agotada. Me equivoco, lo paso en grande con su emocionante y delirante homenaje al cine. Voy con toda mi familia. Lo pasamos en grande. Salimos del cine con la mayor de las sonrisas, tras un rato de lo más divertido a golpe de carcajada.

“Minions and monsters” (Dir: Pierre Coffin):
Ya lo he dicho. Me lo paso pipa con la nueva entrega de los MINIONS. Pensaba que sería un repetitivo capítulo más dentro de la franquicia, de esos hechos para amasar bien de pasta, y error. Me encuentro un divertidísimo filme, de lo más alocado y guasón, que, encima, contiene un precioso homenaje al CINE, en mayúsculas, lleno de referencias cinéfilas y guiños cinematográficos. Me río y disfruto, lo hacemos toda la familia, con las desternillantes aventuras de esta pandilla de seres amarillos en busca de un nuevo villano al que servir, en un periplo que los llevará hasta el Hollywood clásico, pasando a formar parte del mundo cinematográfico, lo que les convertirá en directores del séptimo arte, algo que los llevará a desarrollar toda su creatividad e inventiva.
Lo dicho. Muy buena animación. Buena trama, con el cine como foco y centro del absoluto y muy bello homenaje. Y mucha diversión, la que traen estos absurdos seres amarillos llenos de encanto e ironía. Un cóctel perfecto para una película de entretenimiento, perfecta para la estación veraniega, más si uno tiene crianza. Si tienen peques, no lo duden. Lo pasarán rebueno.
Hasta pronto, mis queridos “hoymevoyalcinemaniacos”. Me despido diciendo, no lo puedo resistir, … ¡Papaya!¡Banana!
